El Papa León XIV afirmó este sábado que «la misión del soldado cristiano» es «defender a los débiles, salvaguardar la convivencia pacífica, responder a los desastres, trabajar en misiones internacionales para preservar la paz y restablecer el orden», durante un discurso al recibir a los capellanes militares de Italia.
León XIV reafirmó sus palabras usando el discurso de Juan Pablo II a los militares en el Jubileo del año 2000 cuando recordó a los soldados que están llamados a «defender a los débiles, proteger a los honestos y fomentar la coexistencia pacífica de los pueblos».
En su discurso, el pontífice destacó que «la labor del capellán militar a menudo se desarrolla en silencio, en lugares de paz y conflicto, en bases militares y contextos operativos, en capillas y tiendas de campaña» y es allí donde «en una sociedad marcada por la movilidad humana y la pluralidad cultural, el capellán también se pone al servicio del diálogo entre pueblos, culturas y religiones, dando testimonio de una Iglesia que es instrumento de unidad».
«Su labor espiritual contribuye así a la promoción del bien común y la paz social, fruto (como recordó el Papa Francisco) de una labor paciente, que requiere formación, justicia y caridad», destacó.
Cada uno de ustedes, dijo, «es idóneo para el papel de centinela, que mira a lo lejos para evitar el peligro y promover la justicia y la paz en todas partes».






