El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo este viernes que su Gobierno tiene «una gran decisión que tomar» con respecto a Irán e insistió en que los representantes del Gobierno de Teherán «son gente muy difícil» en un momento marcado por las negociaciones bilaterales y la creciente posibilidad de que Washington bombardee la república islámica.
«Tenemos por delante una gran decisión que tomar. ¿Saben?, no es fácil, nada fácil», aseguró Trump durante un mitin celebrado en el puerto de Corpus Christi (Texas), epicentro para la exportación de hidrocarburos procesados estadounidenses.
El presidente aseguró que Irán es «un país que lleva 47 años destrozando a la gente» y que sus gobernantes «son gente muy difícil».
«Quiero subrayar que son gente muy peligrosa y difícil», añadió Trump sobre los representantes del régimen Ayatolá.
«Han destrozado barcos, han matado a mucha gente, no solo a estadounidenses, sino a muchísima gente. Ha sido terrible. 32.000 personas han muerto en los últimos dos o tres meses», explicó.






