El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, se encuentra nuevamente en el centro de la controversia tras ser objeto de una segunda denuncia por presunta conducta sexual inapropiada, según reveló el diario británico The Guardian.
La nueva acusación fue presentada por una mujer que trabajó como becaria no remunerada para Khan en 2009, cuando él ya era un abogado prominente en la CPI y otros tribunales internacionales en La Haya. La denunciante, que entonces tenía poco más de 20 años, afirmó haber sido víctima de una “avalancha constante” de insinuaciones sexuales por parte del jurista.
El testimonio guarda similitudes con el de una funcionaria de la CPI que previamente acusó a Khan. Ambas mujeres sostienen que el fiscal las invitaba a trabajar en su domicilio, donde presuntamente las tocaba, besaba e intentaba persuadirlas para mantener relaciones sexuales.
Karim Khan, quien está de licencia desde mayo, ha negado rotundamente las acusaciones. A través de sus abogados, declaró que “es totalmente falso que haya participado en algún tipo de conducta sexual inapropiada” y que “niega categóricamente haber acosado, maltratado a cualquier individuo o abusado de su posición o autoridad”. Además, aseguró haber presentado pruebas que contradicen las denuncias y que, según su defensa, “demuestran que son manifiestamente falsas en varios aspectos materiales”.
La CPI no ha emitido comentarios oficiales sobre el avance de la investigación interna, mientras crece la presión internacional por esclarecer los hechos que involucran a uno de los principales responsables de la justicia penal global.






