El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, celebró la reunión inaugural de la llamada ‘Junta de Paz‘ este jueves 19 de febrero en Washington DC, como parte del plan de 20 puntos para la reconstrucción de Gaza.
«Esta es la junta directiva más prestigiosa jamás formada. Saben, he visto juntas directivas corporativas excelentes. He visto juntas directivas excelentes, y punto. Es insignificante comparada con esta junta», dijo Trump dirigiéndose a los líderes de más de 40 países que se unieron a la iniciativa.
De igual manera, Trump se centró en sus éxitos percibidos en Gaza y otros conflictos, afirmando que “la guerra en Gaza ha terminado” a pesar de las repetidas violaciones del alto el fuego.
La sesión inaugural se levantó a las 17:00 (GMT) con los sonidos del éxito de Village People, “YMCA”.
Compromisos financieros
Durante su largo y disperso discurso, el mandatario anunció una contribución de 10.000 millones de dólares por parte de los Estados Unidos para la Junta de Paz. Asimismo, informó que otro 9 países miembros (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait) han prometido 7,000 millones adicionales para un paquete de ayuda destinado específicamente a la Franja de Gaza.
Las estimaciones para la reconstrucción del enclave, reducido a cenizas tras dos años de constante e intenso bombardeo, alcanzan los 70.000 millones de dólares, la cual comenzará una vez se produzca el desarme del grupo Hamás.
El multimillonario estadounidense y director ejecutivo de Apollo Global Management, Marc Rowan, indicó que solo la costa de Gaza vale al menos 50.000 millones de dólares y la reconstrucción de la infraestructura 115.000 millones.
Rowan promocionó el potencial del enclave, afirmando que la intención es construir 100.000 viviendas para 500.000 residentes, empezando por Rafah. Estos ostentosos planes de desarrollo han despertado preocupación sobre el posible desplazamiento de los palestinos en Gaza.
También, se presentó un video promocional en el cual se culpó a Hamas por la destrucción de Gaza, pero no mencionó a Israel, presentando imágenes aparentemente generadas por inteligencia artificial de edificios altos, trenes y calles que se asemejaban a los suburbios estadounidenses en una Gaza futura imaginada.
Por otro lado, Trump anunció que la FIFA recaudará 75 millones de dólares para proyectos relacionados con el fútbol en Gaza y que las Naciones Unidas aportarán 2.000 millones de dólares para asistencia humanitaria.
Seguridad y Desarme de Hamás
De igual manera, se confirmó la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización, conformada por 20 mil soldados y 12 mil policías. Países como Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania se comprometieron a enviar tropas, mientras que Egipto y Jordania se encargarán del entrenamiento oficial.
Trump reiteró que el flujo de esta ayuda depende del desarme total de Hamás, calificándolo como un paso inneglociable para la estabilidad. La organización se ha mostrado reacia a entregar armas como parte del plan de 20 puntos de Trump para Gaza, temeroso de las represalias israelíes.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró en Israel que Hamás será desarmado de una forma u otra. Por otro lado, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, afirmó que cualquier fuerza internacional debe «vigilar el alto el fuego e impedir que la ocupación continúe su agresión».
Recordemos que, desde que se acordó el alto al fuego en octubre de 2025, más de 600 palestinos han sido asesinados durante operaciones militares del ejército de Israel, según ha informado el Ministerio de Sanidad de Gaza, llegando incluso a emplear armas termobáricas capaces de ‘evaporar’ personas.
Al mismo tiempo, el Gobierno israelí ha implementado agresivamente la expansión de asentamientos ilegales, la restricción de movimientos a la población palestina y la atribución de competencias ajenas que suponen de facto una anexión progresiva de Cisjordania.
Bajo este mismo orden, La mayoría de los representantes de la Junta de Paz en Oriente Medio mencionaron la solución de dos Estados en sus intervenciones de hoy, con la notable excepción de Israel.
La exclusión de representación palestina
A pesar de ser presentado como un esfuerzo global para la reconstrucción de Gaza, la Junta no cuenta con ninguna autoridad palestina. Como era de esperarse, Trump reiteró que no habrá dialogo ni participación de Hamás, pero tampoco ha incluido a la Autoridad Palestina (AP), encabezada por Mahmoud Abbas, la cual en un principio había aceptado el plan de 20 puntos de Trump para Gaza.
Esta falta de representación ha genero escepticismo sobre la viabilidad del proyecto y críticos han sostenido que no se puede reconstruir una nación sin la participación de su propio pueblo. Incluso, decenas de personas se reunieron frente al Instituto de Paz de Estados Unidos, donde se está celebrando la reunión de la Junta de Paz, para protestar por la participación de Israel en medio de la exclusión de las voces palestinas.
“La narrativa subyacente aquí es que sin discutir el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, no hay ningún plan concreto que pueda implementarse” expresó Manuel Rapolo, periodista de Aljazeera.
De la misma forma, se ha cuestionado la estrucutra ‘antidemocrática’ de la Junta. Trump es el único presidente y tiene el derecho exclusivo de invitar a otros a unirse a la Junta, vetar decisiones y crear, modificar o disolver entidades subsidiarias, incluso si dejara de ser presidente de EEUU. Por debajo de su autoridad están los Estados miembros que deciden el presupuesto y negocian decisiones conjuntas.
Luego está el Directorio Ejecutivo, conformado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; su yerno, Jared Kushner; y su enviado especial para el Medio Oriente, Steve Witkoff. Todos seleccionados por Trump.
Más allá de Gaza
Bajo este mismo espíritu, La Junta de Paz se presentó inicialmente como un organismo limitado encargado de supervisar la reconstrucción de la Franja de Gaza. Sin embargo, según el borrador de su carta constitutiva, su misión se ha ampliado para abordar conflictos en todo el mundo.
Aunque el mandatario no sugirió la eliminación total de la Organización de Naciones Unidas (ONU), afirmó que que imagina que su Junta de la Paz dominará las Naciones Unidas, sugiriendo que el nuevo organismo podría eventualmente abordar desafíos más allá de Gaza, lo que ha generado inquietud.
“La Junta de Paz prácticamente supervisará a las Naciones Unidas y se asegurará de que funcionen correctamente” dijo el mandatario.
De igual manera Trump también arremetió contra Noruega e Irán, diciendo que Noruega lo había «engañado» al no otorgarle el Premio Nobel de la Paz, y advirtiendo que «sucederán cosas malas» si Irán no llega a un acuerdo en medio de una acumulación de fuerzas militares y armamento estadounidense en el Golfo.
Trump instó a Irán a llegar a un acuerdo, sugiriendo que podría tomar una decisión sobre una posible acción militar en los próximos 10 días.






