El Ejército israelí confirmó el pasado jueves 12 de marzo que los cargos contra los cinco soldados acusados de abusar sexualmente de un detenido palestino, en la prisión de alta seguridad de Sde Teiman, fueron retirados.
“A la luz de avances significativos desde la presentación de la acusación en el caso de Sde Teiman, el fiscal general militar decidió ordenar la cancelación de la acusación contra los cinco acusados”, indicó el ejército.
La agresión fue captada en cámara y fue emitida por los medios israelíes. En el vídeo se muestra a los soldados llevando a un detenido a una zona acordonada con escudos, aparentemente para ocultar sus acciones. El ejército señaló que los soldados estaban acusados de “actuar contra el detenido con violencia severa, incluido apuñalar las nalgas del detenido con un objeto punzante, que penetró cerca del recto”. La principal funcionaria jurídica del Ejército reconoció haber autorizado la filtración del video a la cadena de televisión y renunció
El arresto de los soldados provocó la indignación de los ultranacionalistas, que irrumpieron violentamente en la prisión en protesta. Miembros del Gobierno de extrema derecha israelí, dirigido por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, calificaron la investigación sobre su conducta como una afrenta a su servicio.
A pesar de las pruebas iniciales que incluían registros médicos de costillas fracturadas y una perforación rectal que requirió cirugía, la fiscalía militar decidió retirar los cargos. Al explicar la decisión de retirar los cargos, el ejército afirmó que “dificultades procesales relacionadas con la transferencia de información por parte de la policía israelí socavaron el derecho de los acusados a un juicio justo”.
Israel ha sido acusado durante mucho tiempo de no exigir responsabilidades a sus soldados por los crímenes cometidos contra los palestinos.






