El Gobierno de Venezuela, a través de su Cancillería y bajo la difusión del ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, emitió este 13 de marzo de 2026 un comunicado oficial para rechazar categóricamente las recientes afirmaciones y acciones del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana en áreas marítimas aún no delimitadas.
De acuerdo con el documento, el Estado venezolano califica como «ilegal» la actuación de Guyana, señalando que representa un intento de desconocer los derechos soberanos de Venezuela sobre las aguas pendientes por delimitar. La administración venezolana sostiene que estas acciones constituyen un acto de usurpación, el cual se suma al desconocimiento del Acuerdo de Ginebra de 1966, instrumento que rige la controversia territorial por la Guayana Esequiba.
En el texto difundido por redes sociales, Venezuela subraya los siguientes puntos clave:
- Zonas no delimitadas: Se enfatiza que ambos países comparten una zona marítima cuya delimitación permanece pendiente, hecho que ha sido reconocido previamente por ambas naciones, citando como ejemplo la declaración conjunta del 30 de septiembre de 2011.
- Derecho internacional: El comunicado apela a los principios del derecho del mar, argumentando que la delimitación de espacios marítimos entre estados con costas adyacentes requiere obligatoriamente un acuerdo entre las partes y no puede ser establecida de manera unilateral.
- Recursos naturales: Venezuela advierte que cualquier actividad de exploración o disposición de recursos en dichos espacios carece de base jurídica y viola los principios de buena fe y cooperación.




El comunicado concluye con una advertencia sobre la explotación de recursos, posibles daños ambientales y la fabricación de derechos de navegación en la zona en disputa. El Gobierno venezolano reiteró que continuará adoptando medidas para defender su integridad territorial y sus derechos soberanos dentro del marco del derecho internacional.
Finalmente, el Ejecutivo venezolano instó a las autoridades de Guyana a desistir de su postura actual, reafirmando que las conversaciones directas entre ambos Estados son la única vía válida para el abordaje de esta situación. El documento cierra con la consigna: «¡El Sol de Venezuela nace en el Esequibo!».






