El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva amenazando con imponer aranceles adicionales a cualquier país que “directa o indirectamente proporcione petróleo a Cuba”.
Justificó la orden argumentando que las políticas del gobierno cubano “constituyen una amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad de los Estados Unidos así como su política exterior, incluyendo su alienación con «naciones hostiles» como Rusia.
“Cuba es una nación en decadencia, y hay que compadecerse de Cuba, han tratado muy mal a la gente (…) No creo que Cuba pueda sobrevivir” declaró el mandatario durante el estreno de «Melania», un documental sobre la primera dama de los Estados Unidos.
La orden se emite tras la aprobación por unanimidad de la nueva Ley de Hidrocarburos en Venezuela, la cual debe ser firmada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Al mismo tiempo que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó algunas sanciones a la industria petrolera venezolana.
Desde la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, Cuba ha enfrentado presiones de Estados Unidos. Maduro fue un cercano aliado de la isla, a la cual al que apoyó con exportaciones de petróleo.
México es otro gran proveedor de crudo en la región, que dio a Cuba el 44% de los hidrocarburos que recibió del exterior en 2025. La presidenta Claudia Sheinbaum dijo esta semana que la decisión de enviar petróleo a Cuba es «una decisión soberana» y afirmó que envía el hidrocarburo al país caribeño por dos vías: los contratos que establece la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y como ayuda humanitaria.






