El pasado miércoles 21 de enero, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dio a conocer un arancel de seguridad del 30% sobre productos importados desde Colombia. El Gobierno colombiano respondió a esta acción con la suspensión temporal de venta de energía eléctrica al país.
El Ministerio de Minas y Energía, encabezado por Edwin Palma, alegó que esta medida busca garantizar el abastecimiento interno de la energía, debido a la variabilidad climática y a la disminución de energía firme. Factores que ponen en riesgo la seguridad energética del país.
Según el Gobierno, la suspensión busca priorizar la demanda local ante escenarios de menor generación de energía y mayor presión sobre la oferta. Basándose en análisis del balance energético nacional y el seguimiento climatológico del Ideam.
La energía colombiana obedece una demanda del 12% en Ecuador, servicios que Colombia ofrecía a un precio moderado. Esto representaría un gran impacto en el sistema eléctrico de la nación.
Edwin Palma aclaró que Colombia está abierta al dialogo y a la cooperación energética, sin embargo señaló que el contexto actual impide sustentar las exportaciones. Por otro lado, el ministro señaló que la medida no desconoce la voluntad del país por la integración regional, pero recalcó que es necesario poner limites cuando la seguridad nacional está en juego.
“Cuando se restablezcan las condiciones de seguridad energética y se reconstruya un marco de confianza y buena fe entre ambos países, Colombia estará dispuesta a retomar los intercambios eléctricos» afirmó.
Complementariamente, el Gobierno de Colombia aplicará un arancel del 30% a la importación de 20 productos ecuatorianos. Medida que podría extenderse a una lista más amplia de bienes, no obstante no se especificó cuales serán.
La decisión de implementar un gravamen aduanero se asimiló como respuesta a la alteración de “las condiciones del intercambio comercial», luego de que Ecuador anunciara la imposición un arancel del 30% a productos colombianos a partir de febrero.
Dichas medidas tienen gran impacto económico, dado que los productos que estas envuelven superan los 250 millones de dólares en las importaciones de Ecuador hacia Colombia. Los cuales se concentran en el área alimentaria y materias primas.
Aunque, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Morales, afirmó que el gravamen colombiano es una medida transitoria destinada a restablecer el equilibrio en el intercambio entre ambas naciones.
“En el Gobierno del presidente Gustavo Petro hemos fortalecido la técnica, proporcional y conforme a la normativa vigente cuando se alteran las reglas que han regido el comercio entre los países”, aseguró la ministra.
Ademñas, añadió que la medida no representa una forma de confrontación directa, sino una acción correctiva frente a distorsiones externas para «proteger el aparato productivo nacional».






