La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE UE) aseguró este martes que las elecciones legislativas que se celebraron el domingo en Colombia fueron «transparentes» y estuvieron «bien organizadas«, pese a los «cuestionamientos y desafíos de seguridad» en algunas zonas del país.
«La jornada electoral del 8 de marzo se desarrolló en general de forma pacífica, ordenada, bien organizada y con una elevada participación ciudadana pese a los desafíos de seguridad», apuntó en declaraciones a los medios el jefe de la misión y vicepresidente del Parlamento Europeo, Esteban González Pons.
No obstante, aclaró que las elecciones tuvieron lugar en un contexto político «polarizado«, marcado por «cuestionamientos públicos sobre algunos aspectos del sistema de gestión de resultados y por persistentes desafíos de seguridad en algunas zonas del país» derivados de la presencia de grupos armados ilegales.
Durante la jornada electoral, la misión desplegó a 145 observadores procedentes de países de la UE, Noruega, Suiza y Canadá, quienes visitaron 550 mesas en 30 departamentos del país y en la capital.
Según detalló Pons, se registró aproximadamente un 51 % de participación, «lo que representa el nivel más alto registrado en las elecciones legislativas en más de 30 años».
«Este aumento sugiere, primero, una alta movilización del electorado; y segundo, una elevada conciencia sobre la importancia del Congreso en la política colombiana», agregó.
Según el informe de la misión electoral, la campaña fue «plural», las libertades fundamentales «se respetaron» y los partidos y candidatos se desplazaron «libremente» por la mayor parte del país.
Sin embargo, la presencia de grupos armados ilegales en algunas zonas rurales poco pobladas «contribuyó al aumento de la violencia electoral, limitó la libertad de campaña y podría haber afectado a la votación en esas zonas».
«Durante la campaña y la jornada electoral se registraron numerosas denuncias de compra de votos. Asimismo, se denunciaron casos de coacción a votantes y empleados públicos para apoyar a determinados candidatos o asistir a actos de campaña», lamentó Pons, quien denunció que «estos incidentes reflejan prácticas clientelares persistentes en amplias zonas del país».
Por su parte, el jefe de la delegación del Parlamento Europeo, Nicolás González Casares, indicó que «el pueblo colombiano ha demostrado su compromiso con la democracia».
La misión electoral de la UE, que basa su metodología en los principios de «independencia, neutralidad y no interferencia», permanecerá en el país para observar las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el 31 de mayo.






