57% del empleo es precario y la pobreza regresó a los niveles de hace 15 años, según alertó el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Mariano Jabonero

Los países de América Latina conmemoraron este sábado 1 de abril el Día Internacional del Trabajo con restricciones por la pandemia del coronavirus pero con la firme reivindicación de una pronta recuperación económica en una región azotada por los estragos de la COVID-19.

Y es que desde el estallido de la pandemia en Latinoamérica en marzo de 2020, la región, que suma más de 28,5 millones de contagios y cerca de 910.000 muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha bajado su producto interior bruto (PIB) a niveles de 2010, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Además, en estos momentos, 57% del empleo es precario y la pobreza regresó a los niveles de hace 15 años, según alertó el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Mariano Jabonero, en una reciente entrevista.

Venezuela sube su salario mínimo 177 %

En Venezuela, donde los trabajadores de distintos gremios exigieron con pancartas “sueldos dignos”, “reivindicaciones laborales” y “vacunas para todos”, el Gobierno aumentó hoy mismo en 177,78% el salario mínimo integral y lo ubicó en 10 millones de bolívares, equivalentes a 3,54 dólares, según la tasa oficial de cambio.

En el país, el salario mínimo base era de 0,63 centavos de dólar, más un bono de alimentación por el mismo valor.

Cuba vuelva a responsabilizar a EEUU de su crisis económica

Cuba conmemoró, sumida en la tercera ola de la pandemia del coronavirus, el tradicional Día del Trabajo sin largos discursos, desfiles ni actos masivos por segundo año consecutivo, aunque con una intensa actividad tanto en los medios estatales como en las redes sociales.

El presidente del país, Miguel Díaz-Canel, lideró un sencillo acto sin público en la Plaza de la Revolución de La Habana y después, junto a otras autoridades, incluyó en sus tuits alegatos contra el embargo financiero y comercial de EE.UU., al que culpan de la profunda crisis económica de la isla.

Argentina y Bolivia, con medidas de seguridad

Bolivia aprovechó el Día del Trabajo para lanzar un paquete de medidas destinadas a los trabajadores entre las que destacan varios proyectos legislativos y un incremento al salario básico de 2% previamente acordado con la máxima entidad sindical.

Por su parte, el presidente argentino, Alberto Fernández, pidió a los empresarios “coparticipar” con los trabajadores las ganancias que obtienen por las mejoras en la tecnología, en el cierre virtual de un foro con el que se conmemoró la fecha de hoy.

Fernández destacó que se enfrenta “un tiempo donde el trabajo también se reinventa” y en el que la llegada de la tecnología y de la robótica imponen “un nuevo desafío”, que “supone poner en riesgo puestos de trabajo”.

Brasil dividido y Colombia respira un poco

En el gigante suramericano, en crisis por sus 14,6 millones de casos confirmados de la COVID-19 y sus 403.000 muertes, miles de manifestantes salieron a las calles este Primero de Mayo para respaldar o protestar contra el Gobierno.

La mayoría de movilizaciones, realizadas con concentraciones y caravanas de automóviles, fueron a favor del presidente Jair Bolsonaro, uno de los líderes más escépticos frente a la gravedad de la pandemia y ahora blanco de una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) instalada esta semana en el Senado que tiene por objetivo analizar denuncias contra la gestión de la crisis.

Colombia, por su parte, volvió a presenciar manifestaciones pero, a diferencia de los tres días anteriores de protestas contra la reforma fiscal propuesta por el Gobierno, vivía en calma y sin mayores incidentes el Primero de Mayo en distintas ciudades, donde se reclamaron mejores condiciones laborales.

De trabajadoras sexuales a sindicatos

Unas 200 trabajadoras sexuales marcharon en la Ciudad de México desde la zona de la Merced hasta el Zócalo para exigir un alto a la violencia y a las extorsiones que padecen, así como demandar su derecho al trabajo.

En Paraguay, varios sindicatos se concentraron para denunciar un situación laboral históricamente precaria y ahora ahondada por la pandemia, con la consecuencia de pérdidas de empleo en el sector formal e informal, el mayoritario en el país.

Asimismo, en Chile la fecha se recordó este año de forma discreta con un evento virtual a causa de las cuarentenas que rigen los fines de semana en la mayor parte del país debido a la pandemia.

El reclamo de una renta de emergencia, la congelación de los precios y el aumento del sueldo mínimo, fueron algunos de los principales reclamos del encuentro más masivo, convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile, que se retransmitió a través de redes sociales.

Mientras, en Uruguay, ante la ausencia de la multitudinaria marcha tradicional de este día, se realizaron “actividades descentralizadas” lideradas por la central sindical PIT-CNT y que estuvieron centradas en recolectar firmas contra la Ley de Urgente Consideración (LUC), una polémica propuesta del Gobierno en diversos ámbitos, así como en la donación de alimentos para las conocidas ollas populares.

Centroamericanos piden vacunación y empleo

En Centroamérica, centenares de trabajadores de Honduras participaron en una marcha en la que exigieron al Gobierno que impulse la “vacunación masiva” contra la COVID-19 y otras medidas para atenuar las crisis causada por la pandemia.

Y en Panamá, con la tasa de desempleo más alta en 20 años y en medio de un diálogo para reformar las pensiones, los sindicatos marcharon para denunciar el “modelo excluyente que arrebata derechos laborales y de seguridad social” a la clase trabajadora, a la que pidieron unidad para hacer de esta una nación “próspera para todos”