Estados Unidos movilizó ocho buques de guerra hacia el mar Caribe en el marco de una operación reforzada contra el narcotráfico en Latinoamérica, según reveló el diario The Washington Post. El despliegue incluye tres destructores, dos buques de desembarco, un buque de asalto anfibio, un crucero y un buque de combate litoral, que ya se encuentran en la región o están en camino.
Cada uno de los destructores transporta destacamentos de la Guardia Costera estadounidense y agentes del orden, encargados de ejecutar interdicciones marítimas, detenciones y arrestos en operaciones contra los cárteles de droga.
Un funcionario del Departamento de Defensa, que habló bajo condición de anonimato, indicó al medio estadounidense que esta acción forma parte de una “operación antinarcóticos reforzada”, cuyo objetivo es intensificar las misiones de patrullaje y control en aguas del Caribe. Aunque no se precisó la ubicación exacta de las operaciones, se confirmó que los buques estarán a la espera de órdenes más específicas para actuar.
El mismo vocero aclaró que los destructores “no están cerca de la costa de Venezuela”, en medio de crecientes tensiones diplomáticas. El despliegue se produce en un contexto en el que la administración del expresidente Donald Trump ha acusado a funcionarios venezolanos de presuntamente liderar un cártel de la droga, lo que ha generado fricciones entre ambos países.
Este movimiento militar refuerza la presencia naval estadounidense en la región y marca un nuevo capítulo en la estrategia de Washington para combatir el narcotráfico transnacional en el hemisferio occidental.






