Los normalistas salen día tras día a las calles

Chiapas, estado al sur de México, se ha mantenido durante las últimas semanas en protestas para exigirle a las autoridades mejoras en la educación. El pasado 18 de mayo fueron detenidas 74 mujeres y 19 hombres de la Escuela Normal Rural. A la fecha, aún continúan detenidos estos últimos.

El motivo de la protesta que terminó en 95 detenidos en total era la exigencia de la aplicación del examen de nuevo ingreso de manera presencial, puesto que existe una gran brecha digital que les impidió presentar virtualmente.

De este tipo de institución, donde se forman los jóvenes como educadores, también provenían los 43 de Ayotzinapa, un grupo de estudiantes desaparecidos en el estado de Guerrero en 2014 tras una serie de detenciones irregulares y posteriores torturas. Hasta el momento, su paradero continúa sin conocerse.

El pasado 26 de mayo, al menos 1.500 personas se reunieron en una manifestación pacifica que tuvo lugar desde el puente Mactumactzá hasta la plaza frente al palacio de Gobierno de Chiapas. Exigían al Estado respuestas para el caso Ayotzinapa y la liberación de los detenidos una semana atrás.

Este día el líder de la sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Pedro Gómez, dijo que ambos casos son acciones políticas para hacer desaparecer las escuelas rurales para normalistas (maestros).

Este lunes otra protesta tuvo lugar en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas. En esta ocurrieron enfrentamientos entre 200 estudiantes y fuerzas policiales. Los primeros intentaban ingresar a la fuerza en una instalación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

El objetivo era presionar para la liberación de sus 19 compañeros aún detenidos, a través de bloqueos de calles que fueron eliminados con lanzamientos de bombas lacrimógenas.

Algunas versiones apuntan a que este ataque policial ocurrió en represalia contra los estudiantes que habrían retenido al menos unos 16 vehículos de carga de empresas nacionales y trasnacionales. Pudieron recuperarse solo seis de estos.

Del enfrentamiento resultaron heridos varios oficiales. Por su parte, a los normalistas se les acusa de vandalismo en contra de la sede del Poder Ejecutivo, varios automóviles del Instituto Nacional Electoral (INE) y un carro-tanque de combustible de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

La situación se mantiene en tensión dentro de la ciudad, los agentes habrían intentado entrar a la Escuela Rural y sus miembros manifestantes amenazaron con no permitir el desarrollo de las elecciones en estatales del próximo 6 de junio.

En la Ciudad de México tuvo lugar otra concentración social apoyando los reclamos por la liberación de los estudiantes de Mactumactzá. Los participantes realizaron pintadas y lanzaron cohetes en la sede de la Fiscalía General de la República.

En el estado de Puebla, normalistas manifestantes fueron reprimidos con gases irritantes. 26 de ellos fueron detenidos y liberados posteriormente. Por su parte, en Acapulco también se han desarrollado ataques por parte de los estudiantes a las instalaciones del Palacio Federal con bombas molotov.

Integrantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, dentro del estado de Guerrero, fueron quienes bloquearon la avenida principal del puerto y causaron destrozos en el edificio de gobierno bajo las proclamas de “Alto a la represión en Mactumatzá”, “Chiapas +43”, y “Mactumatzá vive”.

Según reportan, cuando se lanzaron las bombas molotov había al menos 300 personas laborando dentro del balneario. Según trabajadores, los manifestantes pidieron al personal de seguridad que avisaran a los trabajadores que desalojaran las instalaciones, estos evacuaron a través de salidas de emergencia. No se reportaron heridos.

Las protestas en Chiapas y varias regiones mexicanas no parecen acabarse en los próximos días, al menos hasta que el presidente del Poder Judicial del estado Juan Oscar Trinidad Palacios permita la liberación de los 19 normalistas, petición que ya fue denegada una vez el 26 de mayo.