El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este lunes que se aplicará el toque de queda en cuatro provincias entre los próximos 15 y 30 de marzo para contrarrestar los altos índices de violencia en esas zonas.
En una ceremonia de conmemoración de los 88 años de profesionalización de la Policía Nacional, el jefe de Estado indicó que la medida aplicará a las provincias del Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, esta última fronteriza con Perú.
«Ecuador exige seguridad, nuestro pueblo necesita vivir en paz. Por eso este mes lucharemos con nuestros aliados de la región en operaciones militares y policiales muy importantes», dijo sin entrar en detalles, aunque posteriormente precisó en su cuenta de la red social X que uno de esos países será Estados Unidos.
En su discurso durante el evento policial, Noboa también aseguró que el toque de queda se establecerá en el marco de la «siguiente fase de combate» y de la «guerra contra el crimen organizado», que, agregó, «empieza ahora».
«Seguiremos luchando contra el crimen organizado, contra la minería ilegal. Seguiremos luchando contra la gente que aterroriza nuestros barrios y a nuestras familias», añadió.
El ministro del Interior, John Reimberg, dijo tras la ceremonia que el toque de queda diario será entre las 23:00 y las 05:00 del día siguiente. «Estamos en una guerra. Estamos dando pasos decididos en el combate contra el narcotráfico y los grupos delictivos, así que es fundamental y necesario que permanezcan en sus casas en los horarios en los que el señor presidente ha dicho».
El pasado sábado, Noboa renovó el estado de excepción que decretó el 31 de diciembre «por grave conmoción interna» en nueve de las 24 provincias del país, así como en tres municipios afectados por la violencia.
En el decreto detalló que la medida, por 30 días adicionales, involucra a las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de «conflicto armado interno» que declaró el presidente para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar «terroristas».
Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar 9.235, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.





