La Cámara de Diputados de Brasil aprobó una enmienda constitucional que establece la reducción de la jornada laboral a un máximo de 40 horas semanales, distribuidas en cinco días de trabajo. Con esta votación, el país se alinea con la tendencia de otras naciones latinoamericanas que han legislado para disminuir las horas de servicio de la fuerza laboral.
La iniciativa, impulsada y promovida de forma reiterada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuenta con niveles elevados de popularidad en la opinión pública de cara a los comicios presidenciales. Mientras que organizaciones defensoras de los derechos de los trabajadores celebran el avance de la normativa en la región, diversos gremios del sector empresarial han manifestado críticas estrictas hacia su implementación.
Modificaciones estructurales y derechos salariales
El marco legal vigente en territorio brasileño estipula que los empleados cumplan con una rutina de cinco días de ocho horas, complementada con cuatro horas adicionales durante una sexta jornada laboral, consolidando un total de 44 horas semanales.
La nueva enmienda aprobada introduce las siguientes modificaciones al régimen laboral:
- Eliminación de la sexta jornada: Se suprime de manera definitiva el esquema que obligaba a cumplir funciones durante seis días a la semana.
- Protección del salario: La reducción del tiempo de servicio no implicará una disminución en los ingresos percibidos para un universo de al menos 37 millones de trabajadores.
- Días de descanso continuo: Se asegura por ley el goce de dos días consecutivos de descanso de 24 horas cada uno por semana, los cuales deberán fijarse de preferencia los sábados y domingos.
Argumentos del debate legislativo
Durante el desarrollo de la sesión parlamentaria, el legislador y líder de la bancada oficialista en la cámara baja, Paulo Pimenta, defendió la reforma social enfocándose en el impacto socioeconómico que genera el modelo tradicional sobre los sectores obreros menos favorecidos.
“Las personas que tienen esta semana laboral de lunes a sábado son las que tienen que trabajar más duro y a las que menos se les paga. Necesitamos ser valientes y hacer justicia”, argumentó Pimenta ante el pleno de diputados previo a la votación de la enmienda.
Con la sanción en esta instancia parlamentaria, el proyecto legislativo continuará su curso institucional dentro del Congreso Nacional de Brasil, sumándose a los precedentes legales fijados en la materia por países de la región como Chile y Colombia.




