Durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno argentino reiteró su firme condena a las violaciones sistemáticas de derechos humanos en Venezuela y exigió la liberación inmediata del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido arbitrariamente desde diciembre de 2024 en el penal El Rodeo I, considerado un centro clandestino de detención del régimen de Nicolás Maduro.
Además, pidió que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) insista en realizar una visita a Venezuela para verificar el estado de los presos políticos.
Argentina denunció que el silencio prolongado de la OEA frente a prácticas que calificó como terrorismo de Estado y crímenes de lesa humanidad ha debilitado la credibilidad del organismo.
En ese sentido, el país suramericano propuso una acción común continental para erradicar el narcoterrorismo y restaurar la democracia en Venezuela. Se instó a la OEA a convertirse en un facilitador activo de la transición democrática, tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero.
Legisladores como Maximiliano Ferraro y Karina Banfi presentaron un proyecto para exigir la liberación de Gallo y más de 1.000 presos políticos en Venezuela. La senadora Patricia Bullrich calificó al régimen como una “narcodictadura” y pidió que se garantice el retorno seguro de Gallo al país.
El caso Nahuel Gallo
- Fecha de detención: 8 de diciembre de 2024, cuando intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su pareja e hijo.
- Acusaciones del régimen: Espionaje y terrorismo, sin proceso judicial transparente ni acceso consular.
- Condición actual: Desaparición forzada, según el gobierno argentino. Se encuentra recluido en El Rodeo I, con denuncias de torturas y sin contacto con su familia.
- Prueba de vida: Un video filtrado lo muestra caminando cabizbajo, vestido de celeste, sin garantías sobre su estado de salud.






