«No hay arrestos de líderes militares jordanos y la institución militar forma parte de la frustración de este complot» que buscaban realizar los detenidos, aseguró el viceprimer ministro jordano, Ayman Safadi
Las autoridades jordanas acusaron este domingo 4 de abril al príncipe Hamzah bin Husein, exheredero a la Corona y hermanastro del actual rey jordano, Abdalá II, de haber tenido «contacto con partes externas» y haber realizado «movimientos y actividades» con el fin de «desestabilizar la seguridad» de Jordania.
El viceprimer ministro jordano, Ayman Safadi, afirmó en una rueda de prensa que «los servicios de seguridad, a través de investigaciones exhaustivas (…) hicieron un seguimiento durante mucho tiempo de las actividades y movimientos del principe Hamzah bin al Husein, Sharif Hasan bin Zaid y Basem Awadallah y otras personas teniendo como objetivo la seguridad y estabilidad de la patria».
Asimismo, señaló que tuvieron «contacto con partes externas sobre el momento más apropiado para comenzar a actuar para desestabilizar la seguridad de nuestra gloriosa Jordania», y agregó que el rey Abdalá II «decidió hablar directamente con el príncipe Hamzah, para que el tema fuera tratado dentro de la familia».
El viceprimer ministro confirmó que las personas detenidas son «entre 14 y 16, aparte de Basem Awadallah y Hasan bin Zaid», y afirmó que el exheredero no fue arrestado.
«No hay arrestos de líderes militares jordanos y la institución militar forma parte de la frustración de este complot» que buscaban realizar los detenidos, subrayó Safadi.
El príncipe Hamzah, en un vídeo remitido a la cadena británica BBC por su abogado, afirmó que un alto jefe militar le dijo que no podía comunicarse con la gente por haber criticado al Gobierno en las reuniones en las que estuvo presente, así como no podía salir de su domicilio.
En la rueda de prensa, Safadi hizo referencia a esos vídeos grabados «en árabe e inglés» en lo que consideró «otro intento de distorsionar los hechos y despertar simpatías nacionales y extranjeras».
Dijo que esto es un reflejo de sus «intenciones y la realidad de las actividades que empezó desde hace algún tiempo, que incluyen la incitación a los ciudadanos contra el Estado de manera inaceptable para dañar la seguridad nacional».






