Los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, llegaron a la Casa Blanca para reunirse este miércoles con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, en medio de las presiones de Washington para hacerse con el control de la isla ártica.
Además, llegaron a suelo norteamericano acompañados del embajador de Dinamarca en Estados Unidos, Jesper Møller Sørensen y el jefe de la Representación de Groenlandia ante Estados Unidos y Canadá, Jacob Isbosethsen.
En la reunión también participa el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien originalmente iba a ser el anfitrión del encuentro en el Departamento de Estado, pero que a última hora se trasladó al Edificio Ejecutivo Eisenhower, en el complejo de la Casa Blanca, con la presencia de Vance.
El encuentro, solicitado por las autoridades danesas y groenlandesas, se produce en un contexto en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión para tomar el control de Groenlandia, alegando intereses de seguridad nacional para su país.
Tanto el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, como la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, han rechazado la posibilidad de que Estados Unidos adquiera la isla, ya sea mediante una compra o por la fuerza militar.
El Ministerio de Defensa de Dinamarca anunció que, a partir de este miércoles, aumentará la presencia militar y las maniobras en este territorio autónomo danés, en colaboración con sus aliados de la OTAN, debido al incremento de las tensiones en el Ártico.
Varios países europeos, encabezados por Reino Unido y Alemania, han informado esta semana que estudian la posibilidad de que la OTAN refuerce su presencia en la isla para disuadir las amenazas de Trump.
EFE.






