El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a otras naciones a ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital bloqueada en medio de la guerra en Irán, que no mostró signos de desaceleración el sábado, cuando los ataques alcanzaron la embajada estadounidense en Bagdad y una importante instalación energética emiratí.
Dos semanas después del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, toda la región del Golfo seguía sumida en un conflicto que ha sacudido la economía mundial.
La guerra también se ha extendido al Líbano, donde el Ministerio de Salud afirma que los ataques israelíes han causado cientos de muertos, mientras Israel volvía a enfrentarse a Hezbolá, respaldado por Teherán. Los precios del petróleo se han disparado un 40 por ciento después de que Irán bloqueó el estrecho vital de Ormuz y atacara las instalaciones energéticas del Golfo.El sábado, columnas de humo negro se elevaron sobre Fujairah, ciudad donde se encuentra una importante terminal emiratí de almacenamiento y exportación de petróleo, poco después de que el Ejército iraní advirtiera a los civiles de los Emiratos Árabes Unidos que evitaran las zonas portuarias. Las instalaciones energéticas de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, fueron blancas de un ataque el 14 de marzo de 2026.
Tras haber prometido anteriormente que la Armada estadounidense comenzaría «muy pronto» a escoltar a los buques cisterna a través del estrecho de Ormuz, Trump pidió refuerzos el sábado.
«Muchos países… enviarán buques de guerra, en conjunto con los Estados Unidos de América, para mantener el estrecho abierto y seguro», escribió en Truth Social, sin revelar qué países. Trump dijo que esperaba que China, Francia, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y otros enviaran buques a la zona.
Las fuerzas estadounidenses atacaron el viernes la isla de Kharg, desde donde se exporta casi todo el petróleo de Irán, y Trump afirmó que habían «arrasado con todos los objetivos militares», aunque respetaron sus instalaciones energéticas.
Irán amenazó además con que las empresas petroleras y energéticas vinculadas con Estados Unidos quedarían «reducidas a cenizas».
El ataque a Kharg podría ser un punto de inflexión, con ambas partes intensificando el conflicto en un intento por forzar la rendición, dijo en las redes sociales el analista Vali Nasr de la Universidad Johns Hopkins.
«Lo más probable es que el resultado no sea una retirada iraní, sino una mayor escalada de tensiones en el Golfo».
Información de Agencias






