El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó que se reunirá con el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca durante la primera semana de febrero, tras mantener una conversación telefónica con su homólogo.
El encuentro busca consolidar líneas de trabajo afines, como el enfrentamiento al tráfico de sustancias ilícitas, y reducir las tensiones entre ambas naciones. La preparación de esta cita avanza con la visita a Washington del ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, quien sostuvo reuniones con altos funcionarios de Estados Unidos para abordar la lucha conjunta contra el narcotráfico, considerado por ambos Gobiernos como un “enemigo común”.
Trump anunció la semana pasada que recibiría a Petro en la Casa Blanca y calificó como “un gran honor” haber dialogado previamente con el presidente colombiano.
Uno de los temas centrales de la reunión será la prevalencia del narcotráfico, asunto que ha generado fricciones entre los dos mandatarios. Petro adelantó que presentará un informe detallado sobre los avances de su administración en la lucha contra los narcóticos.
El jefe de Estado colombiano señaló que es necesario que su homólogo estadounidense “sepa realmente lo que ha pasado en la lucha que hemos librado en este Gobierno contra los narcóticos”.
De manera paralela, Sánchez Suárez tiene previsto reunirse con miembros del Departamento de Guerra y otras autoridades de la Administración Trump, en el marco de los preparativos para el encuentro presidencial. Este miércoles sostuvo encuentros con miembros del Congreso, en los cuales resaltó la solidez y el carácter estratégico de la relación entre Colombia y Estados Unidos.
El funcionario colombiano destacó los esfuerzos de Bogotá en la erradicación del tráfico de drogas, subrayando la incautación de más de 2.840 toneladas de cocaína como parte de los resultados obtenidos en los últimos años.
La reunión entre Petro y Trump se perfila como un espacio clave para redefinir la cooperación bilateral, con énfasis en seguridad, narcotráfico y la estabilidad regional.
Durante los últimos meses, Petro reiteró que Trump no ha sido informado de la gestión real de Colombia en este ámbito y que la derecha colombiana lo impide con fines políticos. Además, rechazó el despliegue militar de EE.UU. en el Caribe, con el pretexto de la lucha antinarcóticos, y la ejecución extrajudicial de civiles en alta mar que iban a bordo de supuestas narcolanchas, según la Casa Blanca.
Otros puntos en que Petro cuestionó a Washington fueron la amenaza militar a Venezuela y el uso de la narrativa del Cártel de los Soles para agredir a la nación bolivariana y secuestrar a su presidente, Nicolás Maduro.






