Este domingo, los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresaron su rechazo a las acciones militares ejecutadas por Estados Unidos en Venezuela, así como a la detención del presidente Nicolás Maduro, calificándolas de violación a la soberanía nacional y a la Carta de las Naciones Unidas.
En un comunicado conjunto, los países destacaron que la situación en Venezuela debe resolverse “exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.
Los gobiernos firmantes advirtieron además sobre los riesgos de cualquier intento de control o influencia directa de Estados Unidos sobre el país suramericano. Señalaron que no aceptarán “cualquier forma de apropiación de recursos naturales” ni medidas que comprometan la soberanía venezolana.
Asimismo, hicieron un llamado a la Organización de Naciones Unidas para actuar con rapidez y evitar que el conflicto se intensifique, insistiendo en la necesidad de mantener la paz y la estabilidad regional.
El pronunciamiento refleja la postura de varios países de América Latina y Europa frente a la creciente tensión en Venezuela, y subraya la importancia del respeto al derecho internacional y la resolución de la crisis mediante mecanismos diplomáticos.






