En una contundente declaración emitida este 18 de febrero de 2026, el expresidente Donald J. Trump lanzó una advertencia directa al primer ministro británico, Keir Starmer, respecto al futuro estratégico de Diego García, la isla ubicada en el Océano Índico que alberga una base militar clave.
Trump calificó como un «gran error» la intención del gobierno del Reino Unido de establecer un contrato de arrendamiento por 100 años con entidades que reclaman derechos sobre el territorio. Según el mandatario, esta decisión pone en riesgo la soberanía británica sobre un punto geográfico vital para la seguridad global.
El mensaje, redactado de manera discursiva y directa, subraya que Starmer está «perdiendo el control» de la isla frente a reclamos de entidades que Trump describió como «ficticias por naturaleza». La preocupación central del expresidente radica en la posibilidad de un ataque por parte de regímenes inestables, mencionando específicamente el contexto de las negociaciones con Irán.

«Si Irán decide no llegar a un acuerdo, podría ser necesario que Estados Unidos utilice Diego García y el aeródromo ubicado en Fairford para erradicar un ataque potencial de un régimen altamente inestable y peligroso», afirmó Trump en su comunicado.
Trump enfatizó que la pérdida de este territorio sería una «mancha» para el Reino Unido, a quien calificó como un gran aliado. Sin embargo, condicionó el apoyo incondicional de Estados Unidos a que la nación británica mantenga una postura firme ante las corrientes ideológicas actuales.
- Vigencia estratégica: El líder político instó a no ceder la tierra bajo ninguna circunstancia debido a su valor estratégico.
- Crítica ideológica: Señaló que el Reino Unido debe «mantenerse fuerte frente al Wokeismo» y otros problemas internos para preservar su poderío.
- Disposición militar: Aseguró que EE. UU. siempre estará «listo, dispuesto y capaz» de luchar por su aliado, siempre que este no entregue posiciones clave.
La declaración concluye con un imperativo claro dirigido a Downing Street: «¡NO ENTREGUEN DIEGO GARCÍA!». Hasta el momento, el gobierno de Keir Starmer no ha emitido una respuesta oficial a estos señalamientos que añaden presión a la ya compleja relación transatlántica en temas de defensa.






