El Gobierno de España desmintió de forma tajante este miércoles haber modificado su postura respecto al conflicto en Irán, contradiciendo las afirmaciones emitidas minutos antes por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La funcionaria estadounidense había declarado en rueda de prensa que Madrid acordó «cooperar» con el Ejército norteamericano en las últimas horas.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, reaccionó a estas palabras durante una entrevista en el programa Hora 25 de la Cadena SER. «Lo desmiento tajantemente. La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio y los bombardeos en Irán, sobre el uso de nuestras bases, no ha cambiado ni una coma», sentenció el diplomático.
La polémica se desató cuando Leavitt afirmó ante los medios que las autoridades españolas habrían aceptado colaborar militarmente. Albares, al ser consultado por el periodista Aimar Bretos sobre si la portavoz estadounidense estaba faltando a la verdad, respondió: «Será la portavoz de la Casa Blanca, pero yo soy el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España y le digo que nuestra posición (…) no ha cambiado en absoluto».
El origen de la tensión radica en la negativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez a permitir que las fuerzas aéreas de EEUU utilicen las bases militares en territorio español para las operaciones contra Irán, una postura que el presidente español resumió recientemente en la frase: «No a la guerra». España considera que la agresión militar liderada por Washington e Israel constituye una violación del derecho internacional.
La crisis diplomática se ha agravado tras las advertencias del presidente Donald Trump, quien calificó la actitud de España como «horrible» y ordenó evaluar el cese de todo vínculo comercial con el país ibérico. Al respecto, Albares calificó estas medidas como «una coerción comercial hacia todos los europeos» y defendió la soberanía nacional.
«¿Por qué iba a temer un país como España, que es un socio fiable de la OTAN y de los EEUU?», cuestionó el ministro, haciendo un llamado a mantener la alianza bilateral pero apegada a un «orden mundial basado en reglas». Albares subrayó que el pueblo español es «amante de la paz» y defensor del derecho internacional.
Ante la escalada de tensión, la Comisión Europea manifestó su apoyo al Ejecutivo español, indicando que velará por los intereses del bloque comunitario. El organismo expresó su confianza en que Estados Unidos actuará conforme a los compromisos suscritos con la Unión Europea, en lo que se interpreta como un espaldarazo a la posición de Madrid frente a las amenazas de Washington.





