El príncipe Harry y Meghan Markle visitaron el campo de refugiados más grande del mundo en Za’atari como parte de su visita a Jordania el pasado miércoles 25 de febrero. El viaje se realiza en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, no en nombre del gobierno del Reino Unido.
«Los duques de Sussex conocieron a jóvenes refugiados y participaron con niños en actividades relacionadas con el futbol, el arte y la música» según indicó el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en sus redes sociales.
Inaugurado en 2012, un año después del estallido de la guerra civil siria, Zaatari se convirtió rápidamente en uno de los mayores campos de refugiados del mundo. En la actualidad, alberga a casi 45,000 personas, aunque en sus años de mayor ocupación llegó a superar las 150,000.
La agenda de Harry y Meghan en Jordania también incluyó una visita a un hospital en Amán que atiende a niños evacuados de la Franja de Gaza por razones médicas. Los duques conversaron con médicos y personal especializado en trauma infantil, y escucharon testimonios de familias que huyeron bajo bombardeos.
De acuerdo con su equipo de prensa, la visita estuvo enfocada en visibilizar el impacto psicológico de la guerra en la infancia.






