El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció un nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania por un valor de 200 millones de dólares, durante su reunión con el presidente Volodímir Zelensky en el marco de la VIII cumbre de la Comunidad Política Europea, celebrada en Armenia.
El encuentro confirmó la continuidad del respaldo canadiense a Kiev en medio de la guerra con Rusia, en un momento en que Ucrania mantiene la presión diplomática para consolidar apoyo internacional y avanzar hacia una paz sostenible.
Según informó la Oficina del Primer Ministro canadiense, la nueva contribución estará destinada a cubrir capacidades militares esenciales a través de la Lista de Requisitos Priorizados para Ucrania de la OTAN (PURL, por sus siglas en inglés).
Este mecanismo busca canalizar recursos hacia necesidades estratégicas inmediatas del ejército ucraniano, especialmente en un contexto marcado por la intensificación de los combates y la necesidad de sostener operaciones defensivas.
Carney reiteró durante la reunión que Canadá mantendrá su apoyo militar, financiero y político frente a la invasión rusa.
Además del respaldo militar, ambos líderes analizaron mecanismos para incrementar la presión sobre Moscú con el objetivo de impulsar negociaciones “de buena fe” y avanzar hacia una paz “justa y duradera”, una de las principales demandas del gobierno ucraniano.
El diálogo también incluyó el papel futuro de Canadá en la reconstrucción de Ucrania, así como el impulso a reformas clave de gobernanza dentro del país europeo.
Carney alentó a Zelensky a continuar fortaleciendo instituciones y reformas estructurales, subrayando que la recuperación del país dependerá también de avances políticos y administrativos.
La participación de Canadá en esta cumbre tiene una dimensión geopolítica adicional, ya que se trata del primer país no europeo invitado a la Comunidad Política Europea, reflejando el esfuerzo del gobierno de Carney por estrechar vínculos con Europa desde su llegada al poder en 2025.
Esta estrategia busca diversificar alianzas internacionales y reducir la dependencia histórica de Canadá respecto de Estados Unidos.
Durante su estancia en Ereván, Carney también sostuvo conversaciones con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, para fortalecer compromisos bilaterales establecidos previamente durante la cumbre del G7 en Kananaskis.
Ambos líderes exploraron nuevas oportunidades de cooperación en áreas como:
- Minerales críticos
- Energía
- Tecnologías digitales
Asimismo, discutieron la situación en Medio Oriente, coincidiendo en la necesidad de desescalar tensiones, garantizar acceso humanitario y proteger a la población civil.





