El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, afirmó que Venezuela mantiene vínculos con el tráfico internacional de drogas y defendió la política del presidente Donald Trump frente a las críticas sobre el uso de la fuerza y las sanciones contra el país suramericano. Sus declaraciones se produjeron en medio del debate sobre el rol de Venezuela en el narcotráfico regional.
Vance señaló que, aunque gran parte del fentanilo que llega a Estados Unidos proviene de otros países, Venezuela no puede ser excluida del problema. Indicó que esta sustancia “todavía llegaba desde Venezuela”, al tiempo que aclaró que el fentanilo no es la única droga que afecta a su país.
El vicepresidente subrayó que la cocaína, principal droga traficada desde territorio venezolano, representa una fuente clave de financiamiento para los cárteles latinoamericanos. A su juicio, reducir o eliminar esos ingresos debilitaría de forma significativa a estas organizaciones criminales, además de reiterar que la cocaína también representa un grave problema de salud pública.
Asimismo, reconoció que México sigue siendo un punto central en el tráfico de fentanilo, razón por la cual —dijo— el presidente Trump ordenó el cierre de la frontera desde el inicio de su mandato como parte de la estrategia de seguridad y control del narcotráfico.
Finalmente, Vance abordó las críticas relacionadas con el petróleo venezolano, recordando que hace dos décadas el país expropió propiedades petroleras estadounidenses. Afirmó que esos recursos fueron utilizados para financiar actividades ilícitas y sostuvo que Estados Unidos no podía permanecer pasivo ante lo que calificó como un robo. “Las grandes potencias no actúan así”, concluyó, asegurando que bajo el liderazgo de Trump, Estados Unidos ha retomado su posición como potencia global.






