El Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes publicó el pasado lunes 2 de marzo el testimonio del expresidente Bill Clinton y su esposa, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton sobre sus conexiones con el financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein.
En una grabación se mostraron aproximadamente cuatro horas de declaraciones -por separado- tanto del exmandatario como de su conjugue, luego de haberse resistido a cumplir con las citaciones que les obligaban a testificar. Ambos, escribieron una carta denunciando tanto a la administración de Donald Trump como al Congreso, mayoritariamente compuesto por representantes del partido republicano.
No obstante, la pareja accedió a declarar la semana pasada en un testimonio a puertas cerradas en Chappaqua, Nueva York. Por un lado, Hillary aseguró el pasado jueves 26 de febrero que no había conocido a Epstein, ni había estado en su casa ni en sus oficinas, ni había hecho uso de sus aviones privados y que no recordaba haberse reunido con él.
El expresidente, por otro lado, aseveró que no vio nada ni hizo «nada malo» y que «no tenía idea de los crímenes que Epstein estaba cometiendo» sin importar sus apariciones en fotografías difundidas por el comité y el Departamento de Justicia, en las que sale junto a Epstein y otras figuras públicas. Asimismo, contó que cortó lazos con el financiero en el 2008, cuando fue declarado culpable en Florida por tráfico infantil. Asimismo, agregó que había perdido el contacto con Maxwell hacía más de una década.
“Fue muy duro para mí cuando salió a la luz, porque éramos amigos de Ghislaine” manifestó acerca de los cargos imputados a la expareja de Epstein «Me entristeció. Pero lo que hizo fue terrible y debe ser castigada. Alguien que no sea yo debe decidir cuál será ese castigo» agregó.
Por otro lado, Clinton sostuvo que las autoridades no lo contactaron en relación con Epstein. Cuando se le preguntó si alguna vez había sido contactado por alguna agencia policial en relación con Epstein o Maxwell, el expresidente respondió: “Hasta donde recuerdo, no”.
En otras instancias, en uno de los momentos más dramáticos durante la declaración de Hillary Clinton, la exsecretaria de Estado casi sale furiosa de la audiencia tras descubrir que se había filtrado una foto de ella dentro de la declaración a puerta cerrada, violando las reglas de la audiencia. Clinton golpeó la mesa con el puño y dijo: «No importa. Todos nos regimos por las mismas reglas«.
De igual manera, la congresista republicana Lauren Boebert planteó el tema de «Pizzagate«, una teoría conspirativa desacreditada que sostiene que una red de pedofilia vinculada al círculo íntimo de Hillary Clinton operaba desde una pizzería de Washington DC. Clinton expresó su sorpresa por la pregunta y condenó la teoría desacreditada.
«El caso Pizzagate fue totalmente inventado. Fue una acusación escandalosa que terminó perjudicando a mucha gente» respondió Clinton «No puedo creer que siquiera lo menciones» agregó.





