El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohan Mamani, advirtió que un nuevo frente ártico impactará la urbe y sus alrededores en las próximas horas, provocando un descenso significativo de las temperaturas que podría alcanzar los -10 °F (-23,3 °C).
Durante una conferencia de prensa, el mandatario local calificó el fenómeno como “altamente peligroso”, al señalar que estas condiciones representan un riesgo inmediato de congelación para cualquier persona expuesta al aire libre por períodos prolongados.
El temporal ya deja un saldo de 17 personas fallecidas en situación de calle, lo que llevó al ayuntamiento a mantener activo el protocolo de “Código Azul” desde el pasado 19 de enero. Este mecanismo permite movilizar equipos de emergencia para ubicar y trasladar a personas vulnerables hacia refugios y espacios seguros.
Ante la intensificación del frío extremo, la administración municipal anunció la duplicación de la capacidad de acogida en los cinco distritos de la ciudad, habilitando más de 1.200 plazas adicionales en albergues y centros de emergencia. El objetivo es garantizar que nadie permanezca a la intemperie durante el pico del frente ártico.
Las autoridades también exhortaron a la población a reducir desplazamientos innecesarios, reforzar las medidas de seguridad en los hogares y verificar el correcto funcionamiento de los sistemas de calefacción.
El ayuntamiento recordó que Nueva York ha registrado temperaturas mínimas históricas de -15 °F el 9 de febrero de 1934 y -13 °F el 30 de diciembre de 1917, cifras que sirven de referencia para dimensionar la magnitud del evento climático actual.
Finalmente, se instó a propietarios de viviendas y edificios a garantizar el suministro continuo de calefacción y agua caliente. Las inspecciones municipales se intensificarán durante el fin de semana para asegurar el cumplimiento de estas obligaciones y prevenir nuevas tragedias.






