La entrada de APM Terminals (APMT), una división independiente de la naviera Maersk, como nuevo operador del ferrocarril del Canal de Panamá genera optimismo en el país centroamericano, ante las expectativas de que este paso estratégico de la gigante danesa favorezca la competitividad y expansión del sistema logístico y portuario panameño.
El monto de la transacción entre APM Terminal y la Canadian Pacific Kansas City Limited y Lanco Group/Mi-Jack, el concesionario desde 1998 del tren de carga y pasajeros a través de la Panama Canal Railway Company (PCRC), no ha sido revelado.
Pero esta operación llega cuando se desarrolla, aunque en medio de tropiezos, otra negociación de gran impacto en el sistema logístico y portuario panameño: el traspaso de control de la concesión de dos de los cinco puertos en torno al Canal a un consorcio formado por el gestor de activos estadounidense BlackRock y Terminal Investment Limited (TiL), brazo portuario del gigante naviero MSC.
De hecho, la adquisición por APM Terminals del ferrocarril, el único de Panamá, inaugurado en 1855 y renovado en 2001, se anunció pasado el 2 de abril, cuando la hongkonesa CK Hutchison debía cerrar la venta de los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico), lo que no se concretó por la apertura de una investigación del regulador chino antimonopolio.
Una movida estratégica
El exadministrador del Canal de Panamá Jorge Quijano (2012-2019) tildó en un comentario enviado a EFE de «movida interesante» que APMT se hiciera con el control de la línea férrea de 76 kilómetros que conecta los litorales Pacífico y Atlántico.
Con ello, explica el experto, el transporte transístmico vía ferrocarril queda «en manos del grupo, ya que Maersk Lines es el principal usuario» del puerto de Balboa, una terminal que, de prosperar la transacción entre CK Hutchison y BlackRock-TiL, estará operado por el principal competidor de la naviera danesa, como es la Mediterranean Shipping Company (MSC).
Quijano y el economista panameño Felipe Argote coincidieron en que la llegada de APMT como operador del ferrocarril también abre la oportunidad para que el Estado panameño «negocie términos más favorables» de la concesión «que se extiende hasta 2048» según precisó el exadministrador del Canal.
«Es una buena noticia que Maersk, que grandes empresas tomen la actividad portuaria o del ferrocarril. Es una muy buena noticia, lo cual no significa que nosotros debemos estar firmando cualquier papel que nos pongan encima. Recuerda que nosotros estamos pagándole al ferrocarril alquiler sobre nuestra propia tierra, lo que es absurdo», dijo Argote a EFE.