El presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, le pidió al mandatario brasileño Luis Ignazio «Lula» Da Silva, este viernes 23 de enero, que sus países sigan «en el lado correcto de la historia» durante una llamada telefónica.
Asimismo, el mandatario rechazó las acusaciones contra Pekín y negó que China sea una «amenaza». Catalogó las inculpaciones de «infundadas» y cuestionó la practica de «fabricar de pretextos» para «buscar beneficios egoístas», haciendo referencia a las recientes declaraciones sobre la expansión china en el ártico y Groenlandia.
Durante la llamada, Xi recalcó que, ante un contexto internacional «turbulento», China y Brasil, como miembros destacados del llamado Sur Global, deben obrar como fuerzas «constructivas» para preservar la paz y la estabilidad internacionales para contribuir a la reforma y mejora del sistema de gobernanza global. Según indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores chino mediante un comunicado en su cuenta de X.






