El alto comisionado de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Volker Türk, condenó la «brutal represión» en Irán e insistió en ponerles fin durante una sesión de emergencia del Consejo de Derechos humanos, este viernes 23 de enero.
«Hago un llamamiento a las autoridades iraníes para que reconsideren, den marcha atrás y pongan fin a su brutal represión» expresó el alto funcionario.
Diversas organizaciones por los derechos humanos han denunciado que miles de personas han perdido la vida durante los disturbios, categorizándolo como la mayor represión desde 1979 cuando los clérigos musulmanes chiítas tomaron el poder. De igual manera, Türk manifestó su preocupación por los individuos detenidos durante los arrestos masivos.
El embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Ali Bahreini, cuestionó la validez de la sesión de emergencia ante el Consejo y su posterior resolución, reiterando que la cifra de fallecidos durante las protestas ronda las tres mil personas.
Por otro lado, diplomaticos occidentales, pertenecientes a país como Alemania y el Reino Unido, esperan que en las próximas horas se apruebe una propuestas en la que solicitan extender por dos años el mandato de investigación, establecido por la ONU durante una ola de protestas previas en el año 2022.






