Donald Trump, anunció este martes 3 de marzo de 2026 la implementación de un paquete de medidas financieras y operativas destinadas a blindar el comercio marítimo en el Golfo Pérsico. La decisión surge como respuesta directa al bloqueo del Estrecho de Ormuz decretado por Teherán, una maniobra de represalia iraní tras la reciente ofensiva militar conjunta de fuerzas estadounidenses e israelíes.
A través de la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de los EEUU (DFC), el mandatario ordenó con carácter inmediato la provisión de seguros y garantías «a un costo razonable» para las embarcaciones que naveguen por la región.
La medida busca mitigar el impacto del «riesgo político» que ha paralizado el tránsito de buques comerciales en una de las rutas más críticas del mundo. Según el comunicado oficial, el enfoque principal es la seguridad financiera del comercio energético, dado que por el Estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo y gas licuado.
- Seguros de riesgo político: Ante la suspensión de coberturas por parte de aseguradoras privadas, el gobierno estadounidense actuará como garante para que las navieras mantengan sus operaciones.
- Costos moderados: Trump enfatizó que estas garantías se ofrecerán a precios competitivos para evitar un colapso en la cadena de suministro global.
Además del blindaje financiero, el mandatario estadounidense confirmó que la Marina de los Estados Unidos está preparada para intervenir físicamente. En sus declaraciones, subrayó que, de ser necesario, los buques de guerra estadounidenses escoltarán a los petroleros y cargueros para asegurar el libre flujo de energía.
Esta postura responde a las amenazas de la Guardia Revolucionaria de Irán, que este lunes declaró el cierre del estrecho y advirtió que cualquier barco que intente cruzar será objetivo de ataques. El general iraní Ebrahim Jabari llegó a afirmar que las fuerzas de Teherán «incendiarán» las embarcaciones que desafíen el bloqueo.
El anuncio de la Casa Blanca se da en un contexto de guerra abierta que comenzó el pasado sábado y que ya ha dejado un saldo de más de 780 muertos en Irán. Los mercados internacionales han reaccionado con una alta volatilidad; aunque el anuncio de los seguros gubernamentales logró moderar el alza del crudo este martes, el precio del barril sigue bajo presión ante la incertidumbre de un conflicto prolongado.
«Pase lo que pase, vamos a garantizar el libre flujo de energía al mundo», sentenció Trump, reafirmando que el poder económico y militar de su país será desplegado para quebrar el cerco naval iraní.





