El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves 19 de marzo a la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, en el Despacho Oval de la Casa Blanca. En medio de la creciente tensión geopolítica, Trump presiona al país del sol naciente debido a sus relación con Irán.
Takaichi declaró el pasado miércoles 18 de marzo, antes de partir a Washington DC, que si Trump solicitara el despliegue de las Fuerzas de Autodefensa de Japón en el estrecho, ella «explicaría claramente, de acuerdo con la ley japonesa, qué se puede y qué no se puede hacer». La primera ministra sostuvo que Japón ha estado trabajando para aliviar las tensiones aprovechando sus relaciones amistosas con Irán, según informó la agencia de noticias Jiji.
La Constitución de Japón, establece en el articulo 9 una «cláusula pacifista» que renuncia para siempre a la guerra, la amenaza o el uso de la fuerza como derecho soberano para resolver disputas internacionales. Aunque no niega el derecho a la autodefensa, las fuerzas militares japonesas existen estrictamente para proteger el territorio nacional y no para atacar a otros países.
Además, Takaichi se ve limitada por una abrumadora oposición pública. En una encuesta telefónica nacional realizada por el Asahi Shimbun entre el 14 y el 15 de marzo, el 82% de los encuestados afirmó no apoyar el ataque estadounidense contra Irán, mientras que solo el 9% lo apoyó.
Por su parte, se espera que Trump, quien ha sido rechazado por los aliados europeos, aproveche la reunión para instar a Japón a enviar dragaminas y fuerzas marítimas para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, mientras la guerra en Oriente Medio entra en su tercera semana.






