El analista indica que se hace énfasis en llamar a votar con mensajes que buscan cohesionar a las bases del chavismo

A horas de darse las elecciones, Ricardo Sucre analiza el escenario político que se plantea y las acciones que hace el oficialismo en función de estimular el voto.

La participación en las elecciones del próximo domingo será una de variables para medir el impacto político de estos comicios.

-Las encuestas dicen que mientras menos participantes más posibilidades del triunfo oficialista, pero también menos peso político de las elecciones. ¿Qué lectura hace Ricardo Sucre ante ese escenario?

El gobierno quiere una participación importante. Para el gobierno una participación importante es del 40% hacia arriba. Si pasa el 50% para el gobierno sería extraordinario, pero una cifra buena para el gobierno es 40%. Estimo que la participación estará en el 35 %, según las proyecciones que conozco.  El problema para el gobierno va hacer cómo mostrar esa participación. Que no sea el tema de discusión. Evidentemente la oposición va decir “el pueblo habló, ahí hay un fraude, la gente no quiere participar, es falsa la cifra”.

En su análisis, Sucre indica que “el punto allí es que Maduro tratará de darle a esa asamblea, a esos parlamentarios elegidos una mayor trascendencia comunicando un mensaje de amplitud para tratar de ganar legitimidad en la población porque evidentemente si es ese resultado de 35% de participación también indica que la población no fue a votar, bien sea por la pandemia, porque están lejos los centros de votación o la crisis”.

“Creo que habría una indecisión política que no confió en esa elecciones y entonces en ese escenario su desarrollo va depender mucho de cómo el Gobierno y los opositores que salgan electos van a plantear la relación. Si es un parlamento de conflictos, como van unas señales de la campaña, pues ese parlamento murió al nacer. Pero si se plantea un parlamento, no de paz y amor porque eso es imposible, con pugnacidad dentro de unos límites, ese parlamento -a pesar del escenario de menos participación- puede tener tracción y cumplir una función de alguna manera”, percibe Sucre.

-¿La gente le da relevancia a la participación en el proceso electoral en medio de la pandemia y la crisis económica?

-Me parecen muy débiles los estudios que he visto metodológicamente hablando. En todo caso de lo disponible uno percibe que la gente tiene interés en un proceso electoral, incluso en este de las parlamentarias.  Por ejemplo Delphos en una pregunta en julio sobre si le parece interesante esas elecciones, el 62% respondió de forma positiva. Creo que la gente en general tiene interés. Si vez los números duros ya no percepciones de encuestas, la abstención promedio incluyendo del 98 al 2015, las parlamentaria más o menos te da un 45% de abstención, es decir, un 55% de participación. Si quitas la elecciones del 2005 que la abstención fue muy alta casi 70% y sacas el promedio del 2008 al 2015, la abstención te da casi 35%. Es decir, que la gente participa incluso en unas parlamentarias a pesar que se diga que no interesa. Esas frases y lugares comunes tienen un interés. En este contexto  por supuesto, estas parlamentarias se van acercar más a las parlamentarias del 2005 que a las del 2010, 2015 o 2000, porque la gente siente que las elecciones no cambian nada, que están preparadas, trucadas, al margen que si son los votos contados bien por las máquinas. La gente percibe que su diseño ya es trucado  aunque se cuenten bien los votos. Hay un diseño que hace que los resultados estén cargados al favor del Gobierno. El diseño de los circuitos electorales, por ejemplo. Entonces yo te diría que en concreto que la gente siente que esta elección no va resolver sus problemas, por eso también se ha construido un discurso que hace que las elecciones se vean ineficaces, que no sirve para nada, que es más de lo mismo.

-Maduro salió a ofrecer premios a las zonas que mayor participación tenga… ¿Realmente le preocupa al oficialismo la participación? ¿Le causaría mayores problemas al Gobierno una participación de alrededor de 30% como lo proyecta las cifras de encuestadoras?

-Noto que al gobierno le preocupa la participación. Quizás los últimos actos también se dan por la lógica de cohesionar al chavismo y darle fuerza a la base. En los llamados de importantes voceros oficiales Diosdado Cabello, el mismo Maduro, Cilia Flores, Jorge Rodríguez, la idea es que la gente se movilice y eso está conectado con la pregunta anterior, hay una desmotivación, la gente siente que en cada elección vienen, nos buscan, nos llaman. Yo creo que para el chavismo su punto de quiebre fue la constituyente del 2017. Ese fue el punto donde el chavismo de alguna manera otorgó plena confianza a la cúpula, pero la otorgó si se quiere de forma ingenua en el sentido de que apoyó la constituyente por que yo soy chavista y lo debo hacer por eso.

Sucre hace un alto en la respuesta y señala que “el chavismo esperaba mayor paz, mejora económica, de los servicios públicos y eso no ocurrió. La constituyente pasó con más pena que gloria y creo que eso marcó al chavismo. Hay un antes y un después de la constituyente. Siente que se les busca cada vez que hay un elección, no hay un compromiso después de mejorar sus condiciones o de mejorar el ambiente del país. Yo creo que eso se nota en lo que dicen estos voceros en los debates. En los debates del canal 8, fundamentalmente se nota eso en el contacto con el pueblo directo. Ese contacto directo no es fácil, hay críticas, recriminaciones. Es lo que me dejan ver estos candidatos”.

Finalmente, indica que “al chavismo sí le interesa la participación porque también la lectura política no es lo mismo que tu digas el 7 de diciembre en rueda de prensa con los medios internacionales, que en las parlamentarias participó el 40% o el 45%. No es la gran cifra pero tampoco es mala. Es mejor a que participe 20, 35 o 25%. Esa es una lección, un mensaje que indicaría que el pueblo no quiso la elección, la cuestionó”.