Son 20 años los que celebra la asociación civil Convite, y con el foco puesto en gente que quiere una vida plena y seguir en el mercado laboral: las adultas y adultos mayores. Desde hace cinco años realiza la Evaluación condiciones de vida y salud de las personas mayores en Venezuela, que se ha convertido en una radiografía de lo que experimenta la población silver y una referencia nacional e internacional.
Los resultados también permiten «hacer propuestas sobre un proceso de envejecimiento que ya está en marcha, un proceso indetenible que lamentablemente nos agarró ‘fuera de base’ y con políticas en materia de población adulta mayor bastante menguadas», señala Luis Francisco Cabezas, director de Convite.
De entrada, Cabezas propone «revisar lo que hay», y afirma que mucho de lo que se hace puede continuar, pero debe ser robustecido; incluso, territorialmente» porque las regiones presentan realidades distintas.
La evaluación presentada este jueves 26 de febrero muestra una incorporación mayor de la población silver al mercado laboral, aunque no siempre en las mejores condiciones e, incluso, sin contratos y con labores extenuantes sin el debido entrenamiento; en muchos casos se han sumado a la economía informal. Un ejemplo: las casetas de vigilancia, ocupadas mayoritariamente por adultas y adultos mayores.
«El monto de la pensión es simbólico; se mantienen fundamentalmente con el bono que reciben mensualmente, pero aún así, sumando pensión y bono, no logran tener tres dólares diarios con los cuales vivir, que es el umbral para estar fuera de la línea de pobreza.
Otro elemento que preocupa a Convite es el incremento del consumo de vísceras, «pellejo o preparados a partir de carne que son altos en sodio y conservantes y que tienen un impacto en la salud».

Cabezas celebra la creación de un ministerio para las personas adultas mayores; le gustaría compartir los resultados del estudio con el personal de esa institución, así como «sentarnos para la construcción de un plan nacional de envejecimiento» que abra las puertas a todos los sectores.
«En este momento que está viviendo el país, donde se está hablando de reconciliación y de apertura, los adultos mayores esperan muestras a través de las cuales el gobierno amplíe esa conversación, que se puedan hacer propuestas», enfatiza.
El director de Convite expone que al menos 12 % de la población encuestada por Convite asegura vivir sola; para ese grupo, que podría encontrarse en mayor situación de riesgo, se necesitan acciones específicas que involucren al gobierno, la sociedad civil y las organizaciones de base de las personas mayores, recomendó.
-¿Habría que pensar en un inmediato ajuste de pensiones?
-Hay un gran clamor que tiene que ver con las pensiones. Es una discusión que hay que dar. Tener una pensión que equivale a poco menos de un dólar no es humano, digno, para personas que dieron tanto.
Para establecer un monto, Cabezas propone escuchar a las organizaciones de jubilados y pensionados. Sin embargo, insiste en que eso debe formar parte de medidas del Estado, porque de lo contrario, cualquier ajuste se diluirá. «Hay que dar una discusión serena» para «que se tomen las medidas estructurales, pero también, las medidas urgentes, porque si algo no les sobra a las personas adultas mayores es tiempo».






