Un sector de la dirigencia sindical venezolana sostiene que, más allá de la crisis política, las necesidades urgentes de la población deben ser atendidas con celeridad y una de ellas es el salario.
José Bodas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), miembro de la corriente clasista C-CURA y el Partido Socialismo y Libertad, sostiene que la flexibilización de las sanciones tiene que traducirse en una mejora de la vida de la población “y no podemos esperar 10 años por las inversiones petroleras”, discutidas con las transnacionales por Donald Trump en la Casa Blanca.
«Nadie trabaja para pérdida. Los únicos que hemos trabajado a pérdida somos los trabajadores en Venezuela”, sentencia el sindicalista, quien visitó la redacción de Contrapunto.com para conversar del momento social, económico y político.
Con su sonrisa amable y cargado de frutas para compartir con los integrantes de nuestro equipo de trabajo, se apareció la tarde del jueves 5 de enero, mientras la Asamblea daba la primera discusión del Proyecto de Ley de Amnistía.
¿Qué pasa?
¿Cuál es la situación de los trabajadores petroleros en medio de la coyuntura que marca el 3 de enero?
-Debemos ser categóricos en rechazar la agresión imperialista contra Venezuela, donde fallecieron más de 100 personas incluidos civiles, se afectó propiedades de civiles y hay más de 100 heridos. Tenemos que denunciar que antes de esta situación, desde septiembre el año pasado, había un bloqueo sobre el Caribe, hubo más de 22 bombardeos con también 100 personas fallecidas con el pretexto de la lucha antidrogas. Han sido actos de guerra donde hay también 100 personas en Venezuela, Colombia, hasta Trinidad, no solo el Caribe, sino también el Pacífico, fallecidas. Entonces, esta es una situación que hemos rechazado. Soy categórico: mis palabras en ningún momento le está dando un apoyo político al gobierno nacional. Aquí lo que estamos viendo es una agresión sobre Venezuela, sobre el pueblo de Venezuela, y como venezolano lo mínimo que podemos hacer es rechazarla.
– Entonces… ¿cuál es la situación de los trabajadores?
-La situación de los trabajadores petroleros es que tenemos cuatro años con la convención colectiva vencida. Es decir, se les debe a los trabajadores petroleros cuatro convenciones colectivas.
– ¿Qué significa eso?
– Es un rezago del aumentado el salario en cuatro ocasiones. En segundo lugar tenemos la lucha de los jubilados y sobrevivientes por el fondo de ahorro. PDVSA tiene una deuda con estos trabajadores. Hubo un robo, porque no hay otra palabra, de este fondo de ahorro en la persona de Francisco Illaramendi. Se extraviaron, se robaron más de 540 millones de dólares y no aparece ese dinero. Es una exigencia el aumento entonces del salario para los trabajadores y de pensiones para los jubilados de acuerdo al artículo 91 de la Constitución.
“Hay casos muy graves. En la industria petrolera hay trabajadoras y trabajadores que tienen seis, cuatro, tres años, cosa que hemos denunciado en reiteradas ocasiones, con orden de reenganche y pago de salarios caídos y ni PDVSA ni las empresas mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco los reconocen”, señala con preocupación el dirigente de los trabajadores petroleros.
Con alarma, por las reiteradas ocasiones en que lo han reclamado, Bodas indica que “no quieren acatar una orden de la Inspectoría del Trabajo y de tribunales”.
“Fíjate que hay un fiscal laboral que dice que está en desacato el patrono que desconozca esta orden de reenganche y pago de salarios caídos, pero cuando se trata de PDVSA no hay ley”, denuncia Bodas.
Agrega además que “cuando se trata de las transnacionales chinas, las transnacionales rusas o la Chevron norteamericana, también tienen esa práctica y es PDVSA, siendo la rectora de esta política, la que marca el paso. Entonces, estas son situaciones que nosotros hemos dicho y que tienen que ser atendidas”.
La salud
Bodas se detiene y llama la atención sobre Sistema Contributivo para la Protección de la Salud (Sicoprosa), que es el plan de salud de PDVSA para trabajadores, jubilados y familiares, aprobado en 2006.
“El Sicoprosa es el derecho a la vida. Es el sistema de salud de la industria petrolera y se lo descuentan a todos los trabajadores, pero reiteradamente hemos denunciado que nada más lo tiene la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela, los gerentes de primera línea y los gerentes corporativos en la industria petrolera”, se queja el dirigente sindical.
-¿Qué es lo que pasa?
– Que hay gran cantidad de trabajadores y trabajadoras, de esposas, esposos, hijos que esperan por una intervención quirúrgica de distinta naturaleza y no ha sido posible. Se llama a PDVSA, se llama a la Gerencia Corporativa de Salud, se hacen gestiones y pasa el tiempo y no se soluciona. Este problema es grave.
-¿Este problema es solo de los trabajadores activos?
-Este problema lo tienen los trabajadores activos, los jubilados y los sobrevivientes en la industria petrolera.
Condiciones de trabajo
Al hablar de las condiciones de trabajo Bodas llama la atención sobre irregularidades en PDVSA y también con las transnacionales que operan en el país.
“Hay una política de desconocer los derechos de las trabajadoras y trabajadores. Es decir, quien produce el dinero de Venezuela, el ingreso, quienes están en el taladro, el que produce, que traslada, que refina el petróleo, mejora el petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco y lo embarca para que sea trasladado a los países que compran ese producto, simplemente no están recibiendo dinero. No están recibiendo la recompensa y la justicia laboral que se quiere”, señala con vehemencia José Bodas.
-¿Cuánto es el salario mínimo hoy de un trabajador petrolero?
– El trabajador petrolero gana como salario entre 25 dólares a 35 dólares al mes. Salario.
– ¿Cuánto significa eso de sus ingresos totales?
-Y eso significa menos del 3% de los ingresos porque los demás son bonos que no tienen incidencia.
-¿Cuáles son esos bonos?
– Hay 25 dólares aproximadamente de un bono de transporte. Tienen un sistema de abastecimiento, una cesta para comprar, de $60. También tenemos un centro de abastecimiento de los trabajadores petroleros y gasíferos con un bono de 150 dólares mensuales y hay acceso a una cesta productos que están 40% más caros que en el mercado. Solo se puede comprar allí.
“Hemos hablado en reiteradas ocasiones, pero cada vez son más caros estos productos y resulta que los trabajadores están exigiendo que se revise esto. Con esos 150 dólares son cada vez menos los productos que compran. Esos 150 dólares se vuelven 90 dólares y hasta 80 dólares”, explica el dirigente petrolero.
-¿Cómo es la cosa con las transnacionales?
-En el caso de las empresas transnacionales, Chevron tiene una política, que por ahí se dice que muy progresiva, en la que entrega un bono de producción de 500 dólares.
“Pero mira como es”, dice llamando la atención el sindicalista: “Ese bono de producción está condicionado a que la empresa tiene que tener una producción de 100.000 barriles diarios en promedio. Si baja esa producción, se pierde. Lo otro, es que si hay un incidente laboral de una subcontratista o de un trabajador de Chevron, pierden esos $500 todos los trabajadores”.
Explica Bodas que en caso “de que no se alcance la meta por una falla no imputable al trabajador, es decir, algo que tenga que ver con el patrono, por ejemplo un equipo que falló porque no hay repuestos que no han llegado de Estados Unidos… se perdió ese bono”.
“La Ley de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo establece que son las patronos los responsables de las condiciones de salud. Chevron pretende decir que la seguridad depende de los trabajadores, porque si hay una incidente, entonces ese bono tampoco se paga”, agrega.
Advierte que esto puede desembocar en situaciones muy graves como que supervisores, y hasta los propios trabajadores, encubran accidentes para no perder el ingreso en un momento económico como el que se vive en el país es vital.
“Esto es sancionar al trabajador. El reporte de accidentes es en función de que se haga estudio para que no ocurran. Que se diga cuál fue la causa, para que no se repitan. Aquí no, aquí se sanciona al trabajador quitándole este bono”, denuncia el dirigente petrolero.
Otro caso se vincula con un bono de alimentos que se materializa a través de “una caja con productos de una marca reconocida, de unos 500 dólares aproximadamente, pero si un trabajador se enferma, no la recibe. Es ilógico, cuando un trabajador se enferma es que más necesita los alimentos, esa es la realidad”.
Casos parecidos hay con las empresas chinas y otras como Petromonagas. “Hay trabajadores de las transnacionales rusas que tienen más de seis meses cumpliendo todas las metas, no hay accidentes, sin embargo, no les pagan los bonos”, alerta Bodas.
-¿Ustedes se han reunido con las empresas, denunciado en PDVSA?
-Hay reuniones con estas empresas y no le han pagado los $500 mensuales a los que han cumplido todas las metas y no hay respuesta a los trabajadores. El problema es que si no es salario no hay compromiso.
Advierte que “tanto PDVSA como las empresas mixtas y las transnacionales están en la cancha solas, porque al no haber un sindicato autónomo, un sindicato que defienda al trabajador y no un adorno que sirve al patrono, sea público o privado, no se puede”.
“El sindicato no es para defender a un gobierno, gobierne quien gobierne, el sindicato es una herramienta de lucha de la clase trabajadora democrática. Hoy en este país está criminalizada la actividad sindical y solamente se permite y se reconoce en la negociación a una corriente oficialista”, señala el dirigente de los trabajadores petroleros.
-¿Por qué ocurre esto?
-Porque aquí no hay libertad sindical. Porque aquí la libertad sindical cara ha sido criminalizada. No es gratis la cantidad de dirigentes sindicales presos, la cantidad de trabajadores presos.
Salario
-¿Cuál sería el salario mínimo que ustedes proponen para el trabajador petrolero?
En el artículo 91 de la Constitución Nacional dice que el referente más fuerte es la canasta básica. La canasta básica que incluye la canasta alimentaria, más recreación, salud, bienestar. Ese es un elemento. Y lo otro que tenemos que ver cuánto gana un trabajador petrolero en el mundo.
Bodas propone buscar un promedio “entre los salarios de los trabajadores petroleros de Brasil, que es nuestro vecino, los trabajadores petroleros de Guyana, también son vecinos nuestros, los trabajadores petroleros de Colombia y de Trinidad y Tobago. Ese es el mercado de la región y al que nosotros deberíamos parecernos”.
«Nadie trabaja para pérdida. Los únicos que hemos trabajado a pérdida somos los trabajadores en Venezuela, tanto de la administración pública como privada, porque no tenemos salario y lo que tenemos son unos bonos insuficientes», sentencia Bodas.
La Reforma a Ley de Hidrocarburos
Bodas tiene cuestionamientos a la recién aprobada Reforma de la Ley de Hidrocarburos y que según su percepción “se cocinó en la Casa Blanca”.
“Es tanto así que para el primer día de discusión salieron diputados denunciando que no conocían la ley. Pero un día antes la Casa Blanca se pronunció en dando un apoyo a esa ley”, refiriéndose a las declaraciones emitidas por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio.
Sostiene que es «una ley que desnacionaliza la industria petrolera y le da ventaja ventajas a las transnacionales”.
-¿Como cuáles?
-En concreto la regalía que es el precio del petróleo. Resulta que ahora no hay límite. Si es cierto que la Ley dice que sigue siendo el 30%, pero el Ejecutivo nacional con las transnacionales va a acordar realmente cuál es la regalía y no da límite de acuerdo a la viabilidad del proyecto. Si las transnacionales dicen: «Yo para estar allí no pago regalía», pues entonces no pagará regalía. No hay límite en eso. Lo otro es que las transnacionales van a tener autonomía de producción, de exploración, de producción y de comercialización.
“La figura de la empresa mixta, que fue la reforma del gobierno Chávez del 2006 se desdibuja. También esto desconoce la Ley de Nacionalización en el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Eso echa por tierra un discurso y un debate en Venezuela de eminentes venezolanos como Pérez Alfonso, Prieto Figueroa, Salvador de la Plaza, Domingo Alberto Rangel, Simón Sáez Mérida que elaboraron una política de defender el petróleo, de un nacionalismo petrolero si se quiere con límites. Ahora se le da todos los beneficios a las transnacionales”, sostiene el sindicalista.
Que se sienta
Insiste en que los beneficios de las negociones petroleras no se reflejan en los trabajadores que hacen posible el funcionamiento de la industria, “y voy más allá, no se refleja tampoco en los trabajadores venezolanos en su totalidad”.
“Hubo una reunión de Donald Trump con las transnacionales y hay una propuesta que dice que van a invertir 100.000 millones de dólares en 10 años, es decir, 10.000 millones de dólares anuales en promedio”, llama la atención Bodas.
Señala que en las condiciones de los trabajadores al día de hoy “no están para esperar 10 años. Lo que sí tenemos hoy es un millón de barriles que ya no se venden a descuento y llegaron los primeros 500 millones de dólares y resulta que no han tocado a la clase trabajadora”.
“Tenemos más de 100 años en esto, en esta actividad tan importante del país. Tenemos sentido de pertenencia con la industria, con el país. La industria petrolera es de todos los venezolanos, indistintamente de la posición política, ideológica, de la religión que se tenga o de cuál sea la situación. Tenemos que resguardar ese patrimonio de los venezolanos”, dijo finalmente José Bodas.






