Ella se enorgullece de ser profesora universitaria y de incentivar la discusión desde la academia, pero “con los pies sobre la tierra” y mirando la realidad venezolana de una forma amplia y “sin temor a ser diferentes”.
Se llama Eglee González Lobato y sentencia que es “hay que resolver las diferencias con reglas, con orden, con incentivos, con garantías”, y agrega que los venezolanos hemo pagado muy caro el no ponernos de acuerdo”.
Fundadora de la Cátedra Libre Democracia y Elecciones, convocó junto a otras organizaciones al foro “Entendimiento, estabilización y cambio político” en donde hizo un aparte para conversar sobre sus criterios frente a la coyuntura venezolana.
La analista política indica que desde la academia “se propone un método para la resolución de las diferencias, porque las diferencias no van a dejar de existir, ni tienen que ser invisibles. No estamos hablando de una visión idéntica, estamos hablando de un diseño de país compartido”.
“La propuesta es tratar de cambiar la conducta. La conducta política o la conducta de quien ha estado en la vida pública. Tenemos que cambiar para no repetir los patrones y cambiar. Significa ver qué incentivos tengo, qué garantías tengo para cambiar”, señala la González Lobato.
-¿Cuáles son esos incentivos de este momento político?
-Hacer entender que el país no tiene por qué asumir los costos de la irresponsabilidad de no ponerse de acuerdo. Repito: ponerse de acuerdo es tener reglas claras. De acuerdo es construir cómo vamos a jugar la partida. Hacia dónde. Hay saber que quien pierda no desaparezca, sino que haya una convivencia política. Estamos hablando de ver en cada una de las regiones, los diferentes sectores, las necesidades que hay, en qué podemos trabajar juntos, en qué podemos conversar, pero no repetir el patrón para quitar a una dirigencia y presentar otra que va a cometer los mismo errores.
-Una encuesta de Naciones Unidas habla de que los venezolanos quieren entenderse, pero no consiguen las condiciones ni los espacios para hacerlo. ¿Cómo construir la confianza para que los venezolanos puedan concretar ese deseo?
-Eso se logra con la construcción de confianza. En la medida en que el ciudadano se sienta bien sea un estudiante -que son a los que uno más dirige los mensajes-, que puedes hablar sin temor a la represalia del otro; en la medida en que tú puedas proponer y ser escuchado, no ser apartado o excluido o tener una sanción de no formar parte de esa sociedad que tú quieres, en esa medida es posible.
-¿Cuán complicado es para el país que un agente externo está teniendo un rol protagónico y condiciona la conversación al interior del país?
-Es complicado. Desde la academia lo que puedes decir es que hay dos planos de análisis. Un plano externo en donde hay una interdependencia de Venezuela con Estados Unidos. Eso es innegable, eso es un hecho. Pero hay un plano interno que tiene que ver con la organización, tanto de los sectores políticos como de los no políticos, en que puedan opinar en las políticas públicas del país. Esa organización externa no puede sustituir lo interno.
En su explicación González Lobato señala que “la sociedad debe activarse. Debe tomar la decisión de decir “voy a ir a estos espacios y voy a confrontar, pero voy a confrontar en la medida en que quiero que al final entendamos que esto es un solo país, que la herida es transversal a todo, que todos salimos de acá muy afectados”.
“Aquí no hay ganadores, aquí ha perdido mucho el país y ha perdido por la incapacidad de nosotros de entendernos, de poner reglas claras antes de cualquier disputa. Ese es el gran reto”, sentencia.
Agrega que en la medida en que la sociedad se organice, en esa medida el sector externo tendrá algunos límites, porque no es posible que sea por la intervención de otro país que los venezolanos tengamos que ponernos de acuerdo.
-¿Es posible nacionalizar el debate de nuestros problemas?
-Eso es lo que estamos haciendo. Nacionalizar el debate sin negar la interdependencia energética que hay.
-La Ley de Amnistía, el Programa de Paz, la Reforma de la Ley de Hidrocarburos… ¿cómo inciden en la realidad venezolana de cara a un posible cambio político o un posible cambio en relaciones dentro de la sociedad?
-Estamos transitando muchos cambios. Todos estamos claros en que hay un cambio. En lo que no nos podemos de acuerdo es en cuál cambio es el que queremos y todas sus etapas. Podríamos decir que estamos en una especie de experimento. Es experimental. No basta que se dicte una ley, lo importante es cómo se aplica. ¿Cuáles son esos mecanismos para que la sociedad realmente entienda que eso es un incentivo, que se está trabajando para el ciudadano, que se está trabajando sin una agenda particular donde el ciudadano tenga que enterarse de lo que se decidió, que forme parte el ciudadano de eso, de eso se trata.
-¿Nos ponemos de acuerdo o resolvemos la diferencia? ¿Qué se impone?
-Ver las diferencias para ponernos de acuerdo.





