Representantes del Gobierno venezolano y autoridades técnicas de Estados Unidos sostuvieron el pasado viernes 27 de marzo una reunión de alto nivel que marca el inicio formal del proceso de certificación de comparabilidad ante la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), paso considerado clave para restablecer las exportaciones de productos pesqueros venezolanos hacia el mercado estadounidense.
El encuentro reunió a delegados de Venezuela, a través del Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (INSOPESCA) y la Cancillería de la República, con funcionarios de la NOAA y representantes del gobierno de Estados Unidos. La reunión abrió un canal institucional de diálogo técnico orientado a evaluar las condiciones regulatorias y operativas del sector pesquero venezolano en relación con los estándares exigidos por la normativa estadounidense.
El proceso de certificación de comparabilidad es un requisito establecido bajo la legislación ambiental de Estados Unidos, particularmente en el marco del Marine Mammal Protection Act (MMPA), que exige que las pesquerías extranjeras demuestren que sus prácticas de captura y regulación ofrecen niveles de protección de mamíferos marinos comparables a los exigidos a la industria pesquera estadounidense.
Bajo estas disposiciones, los países que deseen exportar pescado y productos pesqueros al mercado estadounidense deben obtener una “determinación de comparabilidad” otorgada por la NOAA, que certifica que sus programas regulatorios cumplen con estándares equivalentes de sostenibilidad y control de capturas incidentales. 
La reunión fue descrita por fuentes cercanas al proceso como un avance constructivo y alentador, al establecer una agenda técnica de trabajo orientada a cumplir con los requisitos regulatorios exigidos por la autoridad estadounidense. No obstante, expertos del sector advierten que el proceso requerirá constancia institucional, soporte técnico robusto y seguimiento permanente para garantizar que las pesquerías venezolanas puedan cumplir plenamente con los estándares internacionales.
El inicio de este diálogo adquiere especial relevancia para la industria pesquera venezolana, que en los últimos años ha enfrentado restricciones para exportar a Estados Unidos luego de que varias naciones, incluida Venezuela, quedaran sin certificación de comparabilidad en las evaluaciones regulatorias realizadas por la NOAA. 
En ese contexto, representantes del sector consideran que la articulación entre el Estado y los productores privados será determinante para avanzar en el proceso de certificación. La experiencia internacional muestra que los países que han logrado recuperar o mantener el acceso al mercado estadounidense lo han hecho mediante mesas de trabajo técnico donde participan autoridades regulatorias, científicos y actores de la industria.
Un ejemplo reciente citado en los análisis del sector es el caso de Grenada, país del Caribe que enfrentó observaciones regulatorias similares y logró avanzar en el proceso de certificación mediante la conformación de un grupo de trabajo técnico y una coordinación estrecha entre el gobierno y el sector productivo.
Para los exportadores venezolanos, el restablecimiento de la certificación de comparabilidad representaría una oportunidad estratégica para reabrir uno de los mercados más importantes para productos pesqueros del país, incluyendo especies de alto valor comercial como el cangrejo azul del Lago de Maracaibo.
Aunque el proceso apenas inicia, fuentes del sector coinciden en que el establecimiento de un canal de diálogo técnico directo entre Caracas y Washington constituye un primer paso significativo en la ruta hacia la normalización de las exportaciones pesqueras venezolanas al mercado estadounidense.






