El sector está en crisis, entre otras razones, por la competencia desleal, indicó Juan Crespo, presidente de Fetraharina

Juan Crespo, presidente de Fetraharina, alertó que la libre importación de productos de trigo está matando el sector.

En los bodegones consigues los productor terminados, y los precios están matando la industria nacional. Un kilo de pasta venezolana cuesta 650 mil bolívares y la pasta importada puede ser 40 centavos de dólar.

Les damos la razón a los usuarios porque buscan el producto más barato, pero las autoridades no piensan en el trabajo.

La propuesta que hacemos es que cobren aranceles a todo el que traiga producto terminado, indicó en entrevista con Unión Radio.

Están afectados galleteros, pastificios, panaderías artesanales e industriales. Solo en los molinos hay 600 trabajadores, acotó. En total son más de mil empleos. Hay ocho molinos parados.

De un saco de 45 kilos salen 300 canillas, calculó.

No se justifica el precio de la canilla, dijo. Se podría vender entre 150 mil y 175 mil.

Criticó el trigo ruso, por considerar que es de mala calidad si se compara con el que se compraba en EE.UU y Canadá.