Este ha sido un año acontecido. Nadie duda que la pandemia marcó el ritmo de muchos eventos sin embargo la economía venezolana tiene sus propias características y no es la pandemia la que justifica la situación que atraviesa el país

Para evaluar el comportamiento de la economía consultamos a analista Henkel García quien señala que la economía venezolana es disfuncional y eso no puede ser atribuido ni a las sanciones ni a la pandemia.

-¿Cuál es la evaluación que hace del comportamiento de la economía venezolana?

-A finales del año pasado y comienzos de 2020 lo que se proyectaba de comportamiento económico era una caída de un solo digito, no porque hubiese cambios importantes en la economía, pero si debido a esa política de flexibilización y abandonar -en cierta medida- el acoso y la hostilidad para con el empresario, para generar condiciones para que el deterioro se desacelerara.

-¿Y la pandemia?

-Llegó la pandemia y la pandemia también viene con un impacto que se agrava por la ausencia de una ayuda por parte del Estado, cosa que sí ocurrió en distintos países en donde lo estados empezaron a tener una política fiscal expansiva, para pagar a las empresas y a los ciudadanos para que se quedaran en casa. También facilitaron la entrega de crédito para que esa carga económica fuera diluida a lo largo del tiempo.

García señala que el escenario venezolano es muy complicado porque no se cuenta “ni con lo uno ni con lo otro”. No existe la ayuda del Estado porque no tiene recursos para hacerlo “y ni siquiera tiene acceso a los mercados externos o multilaterales”.

“A lo interno las empresas no contaban con acceso al crédito bancario para poder aliviar esa carga. Entonces el impacto acá fue muchísimo más duro, de lo pudiera ser en otros países y que la caída económica que antes se estimaba en un solo digito muy probablemente cierre alrededor de 20% o 30% de contracción, agregando un año más a este proceso”, Indica el analista.

Señala que Venezuela ha perdido en los últimos siete años “cerca de cuatro quintos de su economía. Estamos hablando que hoy por hoy queda un quinto desde el punto de vista per cápita de lo que teníamos hace siete años. Eso es una depresión económica sin duda”.

“Los países en guerra sufren contracciones de ese tipo. Venezuela la tuvo sin guerra y es importante decir que la contracción económica viene mucho antes de las sanciones. De hecho, cuando el comienzo de las sanciones generales ya la economía per cápita venezolana era la mitad de lo era en el 2013. Sino me equivoco ya en 2017 cuando solo teníamos las sanciones individuales habíamos perdido la mitad” acota Henkel García.

-Pero el Gobierno puede decir que la pandemia es la responsable de la reciente situación de la economía.

-Las situaciones son creadas por ellos mismos. Tenemos una economía muy disfuncional. La apertura también hace que sea muy desigual. Cuando se flexibiliza un poco, deja que los factores económicos actúen, pero no hay ningún tipo de política económica que acompañe. Es un proceso un poco desordenado o caótico, al igual que la misma dolarización que beneficia a unos más que a otros.

Por otra parte destaca la realidad de la industria petrolera que ya “sufría una reducción de la producción antes las sanciones. Las sanciones por supuesto le complican más el panorama, lo que pasa es que creo que no hay mucha conciencia en esto”.

“Venezuela tiene su aparato productivo montando en base a la materia prima importada. La economía china también está montada de esa manera. China importa mucha materia prima la procesa y después la vende. Parte de esa venta es al exterior y obtiene nuevamente las divisas para volver a comprar la materia prima y así generar un ciclo virtuoso”, señala.

García explica que en el caso venezolano las divisas “eran producidas por la renta petrolera”. El problema se ubica en que “buena parte de las importaciones de materia prima no se traducen en exportaciones como en el caso de chino. Nuestra divisa la produce el petróleo y no la exportación de bienes y servicios”.

“Al no tener divisas para poder obtener materia prima al aparato productivo que le cuesta mucho arrancar, por eso es que la recuperación de la industria petrolera de mediano a largo plazo y poder acceder al financiamiento de crédito multilaterales es algo importantísimo para empezar a crecer a tasas de doble dígitos, pero bueno eso todavía se ve lejos”, culmina en su evaluación del 2020 Henkel García.