El mercado energético internacional reaccionó con volatilidad este miércoles ante la creciente tensión diplomática entre Washington y Teherán. El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) registró un salto del 4% durante la media jornada, situándose en 64,75 dólares el barril. Este repunte revierte la tendencia a la baja del día anterior y subraya la sensibilidad del crudo ante cualquier señal de inestabilidad en el Medio Oriente.
A las 12:40 hora local, los contratos de futuros del WTI para entrega en marzo reflejaban un incremento de 2,49 dólares en comparación con el cierre de la sesión previa.
El catalizador de este «rally» alcista fueron las recientes declaraciones del vicepresidente estadounidense, JD Vance, a la cadena Fox News. Vance fue enfático al señalar que Irán no ha cumplido con las expectativas de la administración Trump en el marco de las conversaciones nucleares.
Según el vicepresidente, es «muy evidente» que el mandatario republicano «ha establecido límites que los iraníes aún no están dispuestos a reconocer ni superar». En un tono marcadamente disuasorio, Vance recordó que Estados Unidos cuenta con un «Ejército muy poderoso» y que el presidente Trump «ha mostrado su disposición a usarlo».
Estas palabras contrastan drásticamente con el optimismo mostrado apenas 24 horas antes por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, quien había sugerido un «acuerdo general sobre una serie de principios directores» para un posible consenso. Aquella noticia había logrado reducir la prima geopolítica del crudo, provocando una caída del 0,89% en la jornada del martes.
La incertidumbre en los mercados no solo se alimenta de la retórica política. La agencia Fars reportó que Teherán cerró temporalmente partes del estratégico estrecho de Ormuz el martes para realizar maniobras navales. Este movimiento es crítico para el comercio global, ya que por esta ruta transita aproximadamente un tercio de las exportaciones de crudo transportadas por vía marítima.
Por el momento, la diplomacia parece haber entrado en un compás de espera. No se ha fijado una fecha para la próxima ronda de conversaciones indirectas entre Araqchí y el equipo estadounidense, integrado por Steve Witkoff y Jared Kushner, bajo mediación omaní.
El analista Tom Essaye, en su informe Sevens Report, advirtió que aunque el impulso alcista de principios de año parecía perder fuerza ante el avance de la diplomacia, el panorama podría cambiar bruscamente. El experto señaló que el WTI podría experimentar nuevas subidas significativas «si resurge la amenaza militar o se producen acciones concretas» en la región.






