Empresas petroleras a nivel internacional se encuentran evaluando minuciosamente la situación en Venezuela, luego de que el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, convocara a una reunión con productores estadounidenses para solicitarles que inviertan miles de millones de dólares para ayudar a reactivar el sector petrolero de Venezuela. Este movimiento, probablemente, se enfrentará a una ardua tarea, de acuerdo con un análisis de Argus Media.
Tras anunciar la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro durante la madrugada del fin de semana, Trump aseguró que las empresas petroleras estadounidenses se encargarán de reconstruir la industria del crudo en Venezuela, una tarea que, según los analistas, resultará muy compleja tras décadas de falta de inversión y sanciones estadounidenses que han afectado su funcionamiento.
Por lo tanto, una importante recuperación implicará costosas reparaciones a la infraestructura energética básica, desde oleoductos hasta el suministro de energía, así como acceso a equipos de última generación y una mano de obra cualificada y lista para trabajar.
Frente a esto, los productores estadounidenses también necesitarían claridad en los marcos legales de los contratos, así como precios del petróleo considerablemente más altos, a fin de justificar las enormes inversiones que se requieren actualmente.
En este sentido, el director de estrategia de materias primas de Saxo Bank, Ole Hansen, aseguró que se trata de «un ciclo de reparación e inversión de varios años, no un reinicio rápido (…) Incluso, las grandes petroleras estadounidenses necesitarían señales de precios sostenidas, una gobernanza estable y un alivio duradero de las sanciones antes de comprometer capital significativo».
El pasado lunes, 5 de enero, las acciones de los productores petroleros estadounidenses avanzaron, como efecto de los ataques estadounidenses del fin de semana contra Venezuela y la destitución de Maduro, anticipando una posible ganancia inesperada, aunque esto podría tardar años, precisó Argus Media en su análisis.
Chevron subió hasta 5%, mientras que ExxonMobil y ConocoPhillips también registraron ganancias. Las acciones de servicios petroleros, como SLB y Halliburton, subieron más del 10% cada una. Sin embargo, las acciones de productores canadienses de crudo pesado como Cenovus Energy se desplomaron ante la especulación de que una eventual reactivación de la producción venezolana podría representar una amenaza directa a la demanda de las refinerías de la costa estadounidense del Golfo de México.
Petroleras evalúan la situación
Chevron tendría ventaja sobre sus rivales al responder al llamado de Trump para ayudar a reconstruir la infraestructura energética de Venezuela, dado su papel como el único gran productor estadounidense que queda en el país.
Mientras tanto, el segundo mayor productor estadounidense opera en Venezuela con la estatal Pdvsa bajo una exención especial de las sanciones estadounidenses e importó alrededor de 120.000 barriles diarios de crudo de Venezuela a Estados Unidos en diciembre, según datos del sistema de seguimiento de buques Kpler.
En este contexto, Chevron afirmó que sigue priorizando la seguridad y el bienestar de sus empleados en Venezuela, así como la integridad de sus activos: «Seguimos operando sin interrupciones y en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones pertinentes», declaró un portavoz de la compañía.
Por su parte, ConocoPhillips indicó que está monitoreando la situación en Venezuela, así como las posibles implicaciones para el suministro y la estabilidad energética mundial: «Sería prematuro especular sobre futuras actividades comerciales o inversiones», declaró la compañía. En lo respectivo a ExxonMobil, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Argus.
Si bien Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo, con un estimado de 303 mil millones de barriles, su crudo extrapesado es costoso y complejo de producir, lo que representa un obstáculo adicional para reactivar la industria petrolera del país.
«Aún no está claro qué empresas estarían dispuestas a invertir en Venezuela con los precios actuales del petróleo, especialmente en medio de la persistente incertidumbre política, de seguridad y legal (…) Además, el petróleo venezolano es principalmente crudo extrapesado —altamente viscoso y con un alto contenido de azufre y metales—, lo que lo hace menos valioso que el crudo ligero, dulce», añadió Giovanni Staunovo, estratega de UBS.






