El secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, informó este miércoles a altos ejecutivos de la industria petrolera que la producción de crudo en Venezuela podría incrementarse un 30 % en el corto y mediano plazo. De concretarse esta proyección, el bombeo del país sudamericano pasaría de sus actuales 900.000 barriles por día (bpd) a aproximadamente 1,17 millones de bpd.
La declaración de Wright se produjo durante una reunión a puerta cerrada en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, según confirmaron tres ejecutivos asistentes a la agencia Reuters. Este incremento es visto como un objetivo prioritario para la administración de Donald Trump, tras la operación militar que resultó en la detención de Nicolás Maduro a principios de este mes.
El plan de reconstrucción
Tras décadas de desinversión que redujeron la cuota de mercado de Venezuela del 7 % al 1 % del suministro mundial, el Gobierno de Estados Unidos ha delineado una estrategia de intervención prolongada:
- Control de recursos: Trump ha manifestado la intención de mantener el control sobre los recursos petroleros venezolanos de forma indefinida.
- Inversión masiva: Se estima un plan de reconstrucción industrial valorado en 100.000 millones de dólares.
- Extracción actual: El mandatario estadounidense afirmó que ya se han extraído 50 millones de barriles de crudo venezolano, parte de los cuales están siendo comercializados en el mercado abierto.
Pese al optimismo de la Secretaría de Energía, los líderes del sector privado mantienen reservas significativas. Durante una reunión previa en la Casa Blanca, el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, advirtió a Trump que Venezuela requiere reformas legales estructurales para ser considerada una oportunidad de inversión atractiva.
Analistas y ejecutivos coinciden en que la recuperación no será inmediata debido a dos factores críticos:
- Infraestructura deteriorada: La reconstrucción de las instalaciones requerirá años y una inversión de capital intensivo.
- Complejidad del crudo: Al ser mayoritariamente denso y pesado, el petróleo venezolano es uno de los más costosos de desarrollar en el mundo, ya que exige equipos especializados para su extracción, transporte y refinación.
En la década de 1970, Venezuela producía 3,5 millones de barriles por día. La meta de la administración Trump es revertir la tendencia de caída que ha caracterizado a la industria nacional en los últimos años, integrando la mayor reserva de crudo del mundo a la cadena de suministro energética estadounidense bajo este nuevo esquema de administración.






