«El mercado energético mundial enfrenta actualmente una crisis sin precedentes debido a la guerra en Oriente Medio, agravada por tensiones geopolíticas críticas que han disparado los precios del petróleo y puesto en riesgo el suministro global», sostiene el analista David Paravisini.
El ingeniero David Paravisini, especialista en Políticas Públicas Energéticas, opina que “el futuro es muy delicado para el mundo entero”.
“No solamente la amenaza o las proyecciones que hay en las dificultades de la provisión de crudo como tal, sino además los precios. Para países que viven en el límite es además un condicionante de su propia calidad de vida”, precisó.
Desde los EEUU
Desde el punto de vista militar, subrayó que Estados Unidos -EEUU- es un imperio que quiere mantener su hegemonía contra toda la realidad porque ya no lo es y “no tiene el control”.
“Esta guerra está fundamentalmente originada por la pretensión del imperialismo de los Estados Unidos, de tener un monopolio sobre la energía, sobre el mercado energético global y los precios para hacerse con el dominio de la propiedad de las reservas y esto es un ataque directo, es una guerra mundial ya”, afrimó.
Destaca, en entrevista a Esther Quiaro en el programa Al Instante, que “el futuro es muy delicado para el mundo entero, la defensa que tiene Irán sobre su país es igual a la de los países países productores y exportadores de petróleo o, que están en una vacilación, si se alían a Estados Unidos o se inclinan más bien en ese caso a Irán, es inevitable pensar lo que va a suceder”.
Agregó que «ayer Trump hizo un a especie de amago para calmar el marcado y los precios del petróleo bajaron».
Resaltó que además, detrás de este conflicto, estaba la expectativa de que era una guerra corta y de que el crudo venezolano iba a resolver los déficits mundiales.
“Son expectativas mal planteadas, errores de cálculo, no solamente con respecto a la visualización de la capacidad militar de Irán y de la resistencia de su pueblo, y se iban a resolver con el otro error de cálculo de Venezuela, que las inversiones iban a producir el petróleo que hizo falta”, destacó.
“Todos estos errores de cálculo son el condicionante que tiene el mercado y no hay expectativa, a menos que Estados Unidos renuncie y se siente a negociar en los términos que le está planteando Irán, cosa que me parece imposible, porque no está en la naturaleza del imperialismo de sentarse a negociar con nadie”, advirtió.






