Stephany Suárez, presidenta de Interbono Casa de Bolsa, analizó el panorama actual del mercado de capitales venezolano, señalando que las empresas han volcado su estrategia de capitalización hacia la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) ante las limitaciones del sistema bancario tradicional. Durante su intervención en el programa “Análisis de Entorno”, Suárez explicó que el sector privado dispone actualmente de dos mecanismos principales: la renta variable (emisión de acciones) y la renta fija (instrumentos de deuda).
De acuerdo con la representante de Interbono, el mercado atraviesa una transformación estructural donde el crédito bancario ha cedido su lugar a los instrumentos bursátiles. Suárez enfatizó que los papeles comerciales, un tipo de deuda a mediano y largo plazo con características similares a un crédito, se han consolidado como el recurso más dinámico y solicitado.
«Lo que vivimos es una revolución silenciosa en la financiación. El crédito bancario tradicional es casi una ficción para operaciones productivas, y la Bolsa de Valores de Caracas ha pasado a ser la principal arteria de financiamiento formal para el sector privado. Los papeles comerciales, especialmente los indexados, son el rey del mercado porque ofrecen seguridad a los inversionistas», afirmó Suárez.
El incremento en el volumen de financiamiento estructurado y la mayor participación de empresas en la BVC responden, según la ejecutiva, a las condiciones macroeconómicas actuales. La dificultad para acceder a préstamos en la banca tradicional, derivada principalmente del alto encaje legal, ha posicionado a la bolsa como la alternativa viable para la operatividad de las empresas.
Suárez reiteró que la preferencia por los títulos de deuda indexados radica en la capacidad de estos instrumentos para brindar garantías de protección de valor a quienes inyectan capital en el sistema productivo nacional.






