La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha provocado un repunte inmediato en los bonos venezolanos y un renovado interés de grandes gestores de activos de Wall Street, como Fidelity, BlackRock y T. Rowe Price, según informó Bloomberg este miércoles.
La operación militar estadounidense generó un rápido movimiento en los mercados internacionales: solo un día después de la detención de Maduro, los tenedores de deuda venezolana registraron ganancias de aproximadamente 4.000 millones de dólares, de acuerdo con la agencia. Los principales administradores de fondos, que durante años evitaron estos títulos, ahora evalúan oportunidades para negociar con potenciales socios.
Más allá de los bonos, Venezuela enfrenta el reto de recuperar su capacidad productiva de crudo. Aunque el país posee las mayores reservas del mundo, su producción ha caído a menos de un millón de barriles diarios, muy lejos de los 3,75 millones alcanzados en 1974. Según Bloomberg, reactivar el sector requerirá inversiones cercanas a los 10.000 millones de dólares anuales, un desafío que empresas como Chevron y fondos de inversión como Elliott, Brookfield o Blackstone podrían asumir.
Expertos de Natixis advierten que, pese al repunte inicial, la transición política y posibles enfrentamientos internos podrían aumentar la incertidumbre y complicar las negociaciones de deuda o acuerdos con acreedores extranjeros.
Por su parte, analistas de Morgan Stanley señalaron que la captura de Maduro ha elevado las expectativas de reestructuración de la deuda soberana y de PDVSA, pero consideran que el efecto será por ahora “contenido”. Aunque se han eliminado escenarios negativos como un conflicto prolongado, la compleja transición política seguirá condicionando la evolución de estos activos.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró ayer que el gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, accedió a enviar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Washington, cuya venta a precio de mercado será gestionada inicialmente por Estados Unidos.
En paralelo, Washington informó la captura de otros dos petroleros sancionados ligados a Venezuela, uno de ellos cargando lo que se estima podrían ser unos 2 millones de barriles en el Caribe.






