El futuro de la industria energética venezolana y su capacidad para dinamizar la economía nacional fue el eje central del programa «Informe Fedecámaras», conducido por Richard Fortunato. Durante el encuentro, el presidente de la federación, Felipe Capozzolo, y el economista especializado José Toro Hardy, coincidieron en que la llegada de capital internacional debe ser interpretada como una «palanca» para la reactivación masiva de empleos y no simplemente como una fuente de renta.
Toro Hardy enfatizó que el impacto inicial de la inversión foránea se sentirá con mayor fuerza en los sectores de metalmecánica, construcción y servicios industriales, los cuales han permanecido a la expectativa de una apertura formal del mercado energético.
A pesar del optimismo por el flujo económico, el experto advirtió sobre el estado crítico de las instalaciones actuales. Según su diagnóstico, la recuperación de los niveles de operatividad exigirá una inversión considerable debido al deterioro acumulado y al rezago tecnológico.
«Las refinerías están muy dañadas en la actualidad y tecnológicamente atrasadas. Hay que entrar para ponerlas tecnológicamente al día y reconstruirlas prácticamente en muchos casos», señaló Toro Hardy.
Sin embargo, destacó que este escenario de reconstrucción tiene una vertiente positiva: la generación de una demanda masiva de mano de obra. Este factor, a su juicio, fortalecería el poder adquisitivo de los trabajadores, dinamizando indirectamente el consumo nacional.
Uno de los puntos clave de la conversación fue la oportunidad de integrar al capital venezolano en la estructura productiva de la principal industria del país, corrigiendo lo que Toro Hardy calificó como un «error histórico».
Para el economista, las empresas de servicios y suministros industriales tienen ante sí una ventana de oportunidad única:
- Ingeniería y Repuestos: Se prevé una alta demanda de servicios técnicos especializados.
- Manufactura Industrial: El experto instó a la reactivación de fábricas de válvulas y tuberías.
- Efecto Multiplicador: «El impacto del sector metalmecánico y del sector de la construcción va a ser inmenso», concluyó.
La visión compartida en el espacio de Fedecámaras sugiere un cambio de paradigma en la gestión del hidrocarburo. Toro Hardy resumió que cuando el petróleo se percibe únicamente como renta, la generación de empleo es limitada; por el contrario, al usarlo como motor para otros sectores, se genera riqueza sostenible.
«El petróleo no es un fin en sí mismo, sino una palanca (…) Cuando se ve como una palanca para dinamizar toda la economía, se puede generar mucho empleo y riqueza», puntualizó.






