El sector de neumáticos en Venezuela se encuentra en un punto de inflexión. Tras años de dependencia externa, la industria atraviesa hoy un proceso de transformación estructural que busca rescatar el sello «Hecho en Venezuela». Sin embargo, el camino hacia la soberanía productiva no es sencillo: el mercado actual sigue operando bajo una realidad donde el producto extranjero dicta el ritmo, mientras el gremio nacional intenta ganar terreno en medio de una hoja de ruta de sustitución de importaciones.
Orlando Sanz, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Cauchos de Venezuela (Asocauchos), ofreció un balance revelador en entrevista para Fedecámaras Radio. Según Sanz, la brecha entre lo producido en casa y lo traído de afuera sigue siendo profunda. “En este momento estamos en el orden de un 75% del mercado (cubierto por importaciones); el resto es el 25% con el pequeño incremento del compromiso que adquirió Venezuela de aumentar un 30% de producción, y ellos cumplieron con ese porcentaje”, detalló el directivo.
La meta del sector es ambiciosa: volver a los niveles de hace tres décadas, cuando la industria nacional dominaba el 80% del consumo interno. No obstante, Sanz es pragmático respecto a los tiempos y la magnitud del desafío, señalando que la recuperación requiere una inversión masiva y paciencia estratégica.
“La industria nacional se debe ir desarrollando poco a poco, porque tampoco puede ser tan violenta que voy a abastecer el mercado violentamente. Es imposible, pero se está trabajando en eso”, enfatizó.
A este escenario se suma la asfixia financiera. El sector importador, que hoy sostiene la mayor parte de la oferta, opera sin el respaldo de créditos bancarios, lo que obliga a los empresarios a gestionar divisas por cuenta propia para cumplir con los fabricantes internacionales. Esta dinámica mantiene los precios anclados inevitablemente al diferencial cambiario, limitando la capacidad de maniobra de los distribuidores.
Uno de los puntos más críticos discutidos por Asocauchos es el riesgo que corre el usuario ante el bajo poder adquisitivo. La proliferación de neumáticos de dudosa procedencia en plataformas digitales ha encendido las alarmas del gremio. Sanz advirtió sobre el peligro de priorizar el ahorro sobre la vida: “Si tú ves en Instagram las promociones de neumáticos sumamente económicos que no se corresponden con la realidad (…) uno puede sospechar que es un caucho que viene de una manera irregular”.
Ante esto, la recomendación es clara: optar por calidad certificada y utilizar los nuevos sistemas de financiamiento disponibles para evitar el mercado informal.
A pesar de los obstáculos, el panorama para el próximo año luce optimista. Con la proyección de un incremento del 50% en el parque automotor nuevo, el gremio se prepara para acompañar esta demanda. Además, el control fronterizo parece estar dando resultados positivos en la lucha contra el comercio ilícito.
“El Seniat ha atacado el problema del contrabando y la presentación del caucho premiado, y eso ha reducido un poco la crisis porque aquí entraba caucho malo de verdad. Lo que queremos es estabilizar el mercado”, concluyó Sanz, dejando claro que la estabilidad y la calidad son las únicas vías para que el caucho venezolano vuelva a rodar con fuerza.






