La seguridad alimentaria y la eficiencia operativa son los pilares que definen la labor en Granja La Gramita. Bajo la coordinación del ingeniero agrónomo Tulio Pérez, y el manejo de quienes la integran, nuestra unidad de producción ha consolidado un estándar de excelencia gracias al uso de la línea Hy-Line, una de las genéticas más prestigiosas del mundo en gallinas ponedoras.
Estas aves, que ingresan a nuestras instalaciones a partir de la semana 18 de vida, han demostrado ser el aliado estratégico ideal para cumplir con los objetivos de calidad y volumen que demanda el mercado venezolano actual.
Una de las mayores virtudes de la línea Hy-Line es su extraordinaria adaptabilidad al clima tropical, un factor determinante para el éxito en nuestro país. Esta resistencia biológica permite que las aves mantengan un pico de postura óptimo, garantizando una producción constante y previsible.


En Granja La Gramita, este potencial genético se traduce en resultados tangibles: obtenemos huevos tipo A con un peso promedio de 64 gramos, cumpliendo con los estándares de tamaño y consistencia que nuestros consumidores esperan de la marca Andi Huevos.
La eficiencia metabólica es otro rasgo distintivo de esta línea, permitiéndonos manejar una conversión alimenticia altamente competitiva de 40 kg de alimento consumido por cada caja producida. Sin embargo, la precisión en la nutrición es vital; el manejo experto en La Gramita asegura que las aves no excedan su consumo ideal, ya que un exceso de ingesta resultaría contraproducente para su salud hepática. Este equilibrio nutricional es lo que permite que nuestra tasa de mortalidad se mantenga en niveles mínimos, por debajo del 0,02%, un indicador de bienestar animal que supera los promedios de la industria.
El secreto detrás de la vitalidad de nuestras gallinas radica en el cuidado riguroso de sus recursos básicos, especialmente el agua, la cual es sometida a un tratamiento integral donde controlamos estrictamente el pH. Este proceso garantiza que el líquido sea una fuente de hidratación segura, lo que se traduce directamente en una excelente salud intestinal para las aves. Un sistema digestivo sano es la base para que la gallina procese sus nutrientes de forma efectiva y mantenga su longevidad productiva.
El éxito alcanzado con la línea Hy-Line en nuestras granjas es el resultado de combinar una genética de vanguardia con una gestión técnica de primer nivel. En JHS Agroindustria, no solo nos enfocamos en la cantidad, sino en la integridad de cada proceso.








