La Federación Nacional de Avicultura de Venezuela (FENAVI) ha asumido formalmente la coordinación de toda la cadena de exportación del sector avícola nacional. Así lo anunció su presidente, Francisco Tagliapietra, quien detalló que el gremio trabaja en la apertura de mercados internacionales bajo rigurosos protocolos sanitarios.
El plan de expansión comercial identifica a las islas de Aruba, Curazao y Bonaire (islas ABC) como el primer objetivo estratégico. Esta decisión responde a la ventaja logística que ofrece la cercanía geográfica, aproximadamente 70 millas náuticas, y el potencial de demanda derivado del alto consumo de la población flotante, conformada principalmente por turistas y cruceros.
En contraste, el mercado colombiano se presenta actualmente como un destino inviable para el sector. Tagliapietra explicó que el pollo venezolano fue excluido de las listas preferenciales, lo que obliga al producto a enfrentar aranceles de hasta el 92% bajo el sistema andino de franja de precios, dificultando la competitividad en el país vecino.
Uno de los pilares que sustenta la capacidad exportadora del país es el cumplimiento de los estándares exigidos por la Organización Mundial de la Sanidad Animal. De acuerdo con el representante gremial, Venezuela se mantiene libre de influenza aviar en sus explotaciones comerciales gracias a la implementación de medidas de control estrictas.
Durante su intervención en el programa Análisis de Entorno de Fedecámaras Radio, Tagliapietra enfatizó la seguridad de los procesos internos: «Los estándares nuestros en materia sanitaria son muy seguros (…) estamos totalmente libres de [influenza aviar], con medidas de bioseguridad extremas, trabajando de la mano con la Autoridad Sanitaria Nacional».
Esta condición sanitaria, sumada a la coordinación centralizada de la cadena productiva, posiciona al sector avícola como un actor con potencial para la generación de divisas a través del comercio exterior en la región del Caribe.






