La industria nacional del envase cerró el ciclo anual previo con un margen de crecimiento significativo, al registrar una capacidad operativa del 33%. Así lo informó Miren Urresti, presidenta de la Cámara Venezolana del Envase (Cavenvase), quien señaló que estas cifras permiten al sector garantizar el suministro para el mercado interno y proyectar un incremento en las actividades de exportación.
Durante una entrevista concedida al programa Análisis de Entorno de Fedecámaras Radio, Urresti explicó el cambio estructural que ha experimentado la industria en cuanto a la obtención de suministros. Tradicionalmente, el sector se apoyaba en la producción nacional derivada de la petroquímica para los plásticos y de la siderúrgica para el acero y el aluminio; sin embargo, la paralización o ausencia de estas capacidades locales ha obligado a las empresas a recurrir al mercado internacional.
Esta dinámica actual ha transformado la gestión financiera de las organizaciones pertenecientes al gremio. Según detalló la representante gremial: «Para adquirir todas estas materias primas que vienen de fuera, tenemos que prepararlas; eso hace que necesites un flujo de caja importante».
Más allá de los retos logísticos y operativos, Cavenvase ha enfocado sus esfuerzos en la modernización del sector a través de la formación profesional. En alianza con la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), la cámara promueve un diplomado certificado que ya ha capacitado a más de 900 participantes en áreas críticas como el ecodiseño y la sostenibilidad.
Esta iniciativa busca actualizar las competencias técnicas dentro de la comunidad del empaque en Venezuela para adaptarlas a las tendencias globales de producción responsable. Respecto a este programa académico, Urresti subrayó el objetivo central de la institución: «La idea es poder transferir ese conocimiento a las empresas que deseen formar a su personal y tener una comunidad del empaque fortalecida».






